La iniciativa presentada por Banfi y el presidente del Interbloque de diputados Cambiemos, Negri, establece variadas circunstancias en que podrían darse conflictos de intereses. En todos los casos, antes de asumir, los funcionarios deberán presentar sus declaraciones juradas e incorporar a las mismas dos nuevos requisitos: sus antecedentes laborales y precisiones sobre posibles circunstancias de conflictos de intereses.
El proyecto presentado por Banfi y Negri prevé, asimismo, procedimientos para actuar tanto preventivamente –antes de que un funcionario asuma- como cuando se producen circunstancias sobrevinientes. Los funcionarios de los tres poderes tendrán la posibilidad de solucionar la colisión de intereses renunciando a actividades privadas, absteniéndose de intervenir en una actividad específica que esté bajo su órbita u optando por constituir sus bienes en un fideicomiso ciego si correspondiere.
Es importante aclarar que el proyecto de ley establece que será la autoridad de aplicación la que definirá cuándo un funcionario deberá abstenerse, no quedará al arbitrio de éste hacerlo o no. Por último, se plantea la renuncia al cargo como solución al conflicto.
“En la actualidad la ley de Ética Pública resulta insuficiente. Por eso proponemos fortalecer los mecanismos de control y de rendición de cuentas de los funcionarios públicos. Este es un proyecto integral que ha sido elaborado en base a las recomendaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y de la Convención Interamericana de Lucha contra la Corrupción”, explicó la diputada Banfi. En tanto, el jefe de la bancada oficialista en Diputados concluyó: “Este proyecto viene a sumar a la normativa vigente la prevención y solución de conflictos de intereses, porque en una República todo lo que se haga en favor de la transparencia resulta beneficioso para combatir la corrupción y afianzar las instituciones”.