Los resultados probaron que el grupo que había consumido un promedio de 3,7 porciones al día de frutas y verduras, mejoró en el bienestar psicológico. Tenían una mayor vitalidad, más motivación y un mejor estado de ánimo. Por el contrario, los otros 2 grupos no tuvieron ningún tipo de cambio psicológico.
Tamlin Conner, líder del trabajo, afirmó: "Este es el primer estudio que demuestra que proporcionar frutas y verduras de calidad a adultos jóvenes puede conducir a mejoras en corto plazo sobre la vitalidad o la motivación. Los hallazgos proporcionan la validación inicial de una relación causal entre las frutas y verduras y el bienestar, lo que sugiere que los estudios de intervención a gran escala están justificados".
Otro estudio se mantiene en la misma línea. Fue realizado por un grupo de investigadores de Australia y sostiene que las personas que pasaron de comer muy pocas frutas y verduras a consumir 8 porciones al día tuvieron un aumento en su satisfacción.
Redzo Mujcic, coautor del estudio e investigador de Economía de la Salud en la Universidad de Queensland (Australia), dijo: "Comer frutas y verduras, aparentemente, aumenta nuestra felicidad mucho más rápidamente de lo que mejora la salud humana".
Se analizaron a más de 12.000 personas en Australia durante 2 años. Les preguntaron si habitualmente consumían frutas y verduras, qué cantidad y qué tan satisfechos estaban con sus vidas, en una escala de 0 a 10.
Video
Siguieron las dietas de los participantes, observando si había un aumento en el consumo de frutas y verduras, y el nivel de satisfacción en la vida.
Las personas que comenzaron a comer más frutas y verduras al día durante los 2 años del estudio, aumentaron los niveles de satisfacción con la vida hacia el final del mismo.
A pesar de los cambios en los ingresos de las personas y otras circunstancias, se mantuvo la relación entre los niveles más altos de satisfacción con la vida y el aumento de consumo de frutas y hortalizas.
Mujcic considera que muchas personas pierden el entusiasmo de comer frutas y verduras porque los beneficios para la salud física tardan más en observarse. En cambio, las mejoras en el bienestar psicológico se producen más rápido.