El PJ de Pichetto perdió la última elección en la provincia contra Somos Río Negro, en la que votaron a mitad de año unos 375.000 ciudadanos. Pero en el sello Frente para la Victoria obtuvo el 41% de los sufragios, contra el 25% de Cambiemos y el 17% del massismo (sin contar al PJ cordobés de José Manuel de la Sota con el que tiraron en yunta) que reunió en las 23 localidades rionegrinas.
La división del electorado del Frente para la Victoria que provocó el acercamiento de Soria a Sergio Massa ubicó
* en el lado más duro a los camporistas; y
* del contemporizador al presidente del bloque, Alejandro Marinao, quien planteó diferencias pero apostó a la unidad.
El diputado del PJ-FPV, Martín Doñate, en cambio fue tajante: “Sergio Massa es César Barbeito (FR) en Río Negro y Margarita Stolbizer (GEN) a nivel nacional. Yo no comparto”.
“Es un mensaje confuso. Hay una gran expectativa de gente que reconoce el liderazgo de Cristina, que ahora empieza a ver borroso el panorama del peronismo en la provincia”, puntualizó el parlamentario.
“Acercarse a Massa es una cachetada al Frente para la Victoria. Veremos cómo resulta esto en la cuestión electoral. Uno no se maneja por encuestas, sino por convicciones.Y este tipo de errores gravísimos atentan contra el peronismo y contra el Frente para la Victoria”, sostuvo el diputado nacional.
El referente de La Cámpora recordó que “hace poco hacíamos fila para criticar a Weretilneck por su acercamiento a Massa. Incluso el presidente de nuestro partido. Es difícil explicar tanto manoseo y cambio sorpresivo de posición”. Explicó que “cuando criticamos que Weretilneck se acercó a Massa, Soria fue el más crítico ”, recordó.
Mucho que ver en ese viraje tuvo la diputada María Emilia Soria, hermana de Martín, que había estado con Doñate en muchas intervenciones, hasta que Massa coordinó la oposición parlamentaria al macrismo y juntó a todos para la foto.
A su paso por Bariloche, María Emilia comparó a Massa con Pichetto y reavivó la interna en el peronismo rionegrino. Luego de que su hermano, el intendente de General Roca barriera con el pichettismo de la estructura orgánica del Partido Justicialista (PJ), e iniciara la campaña para la gobernación en 2019, los laderos del senador comenzaron a marcar su propia línea en la Legislatura provincia, lo cual agigantó diferencias en el Frente para la Victoria (FpV).
Defensores de Pichetto
El legislador provincial Ariel Rivero salió a defender “el rol que tiene Pichetto en la política nacional, como hombre de Estado, que requiere de una actitud responsable y madura. Los beneficios para los rionegrinos se consiguen sabiendo tener altura en el trabajo diario y respetando las elecciones del pueblo en democracia”, apuntó el ex presidente del Poder Legislativo en tiempos que el FpV mantenía una alianza transitoria con el gobernador Alberto Weretilneck.
La pelea por la conducción entre la familia Soria y Pichetto es añeja. En la época que “el gringo” Carlos Soria disputaba el manejo de la estructura orgánica con el actual jefe del bloque en el Senado, las aguas del peronismo se dividían. Después de la histórica victoria en 2011 (cortó 28 años de radicalismo), fueron sus hijos quienes buscaron manejar a dedo los nombres en las filas del partido. Como lo describiera la web Letra P, en 2015 llegaron al filo del cierre de lista las discusiones. Hasta se especuló con una interna fogoneada por el ex ministro Florencio Randazzo, que había llegado a Roca para cerrar el acuerdo.
“Pichetto en este momento es más oficialista que opositor, parece que se olvida que son oposición y me duele mucho cómo se comporta en el manejo del bloque en el Senado”, disparó Soria en su paso por la región andina.
Los cañones del joven intendente roquense siguen, no obstante la interna declarada con el cristinismo provincial, enfocados al gobernador de la provincia, Alberto Weretilneck. Él se ufana de llevar varios años de no invitarlo a los festejos por el aniversario de General Roca.
“Como siempre, no ha sido invitado”, declaró irónico, y aseguró que las diferencias que mantiene con el cipoleño “son terribles”.
El PJ de Río Negro tiene en Soria a un conductor que mide bien, es polémico y peleador. Lo secundan Daniel Belloso, que ocupará el cargo de vicepresidente; Luis Albrieu, secretario general; Javier Iud, secretario de Acción Política; Nicolás Rochas, secretario de Actas; tesorera, Verónica Lastra; y Alejandra Mas, como secretaria de Asuntos Municipales.
Pero la visita de Massa dejó expuestas las diferencias entre el PJ y el FpV, de las que, en el mejor de los casos, el Frente Renovador de Massa podría capitalizar una parte.
De nuevo, al poco tiempo de un proceso electoral, la interna del peronismo en Río Negro comienza a tomar temperatura.