“Esa noche fuimos con Abramovich a un boliche y estaban esas chicas que eran tres y no dos, como dice la denuncia. Bailamos, tomamos un champagne y me quedé charlando con Abramovich. Luego lo dejé en el hotel y me fui a mi casa”, aseguró López en radio Patagonia, negando totalmente la posibilidad del abuso y acusando una maniobra política en su contra.
“Independientemente de quién es el imputado hay que cuidar a la víctima que es muy joven, la acusación es uno de los hechos más aberrantes que puede sufrir una persona”, detalló Pablo Barrionuevo, que tomó el caso el lunes.
Ese día se reunió con la fiscal y aseguró que hubo “acuerdo” en la dirección que tomará la investigación. No quiso dar más detalles de la causa para “evitar que se contamine”, pero aseguró que “vamos a pedir una serie de medidas. Hay muchas pruebas para demostrar el hecho”.
Además adelantó que por el momento no pedirán la detención de ninguno de los dos imputados. Sin embargo, no descartó que pueda solicitarla si lo cree conveniente.
Sobre la participación de un tercer hombre mencionado en la denuncia, pero que no fue imputado, declaró que “la investigación puede modificarse si se encuentran indicios”. En este sentido la declaración de la prima de la denunciante, a quien ubicó en el lugar de hecho y como otra víctima del abuso sexual, será clave.
La Justicia también investigará los movimientos de los imputados en las horas previas y posteriores al hecho denunciado.
Por los últimos cambios en las inferiores del club y la llegada de Claudio Vivas a ese sector, el Ruso iba a ser reubicado luego de sus tareas como desarrollador de entrenamientos especiales y personalizados. Además de haberse desempeñado con la camiseta azul y oro a fines de los 80 y principios de los 90, vistió las camisetas de Racing, Chacarita y Belgrano de Córdoba.