• Tené precaución cuando se examinan cajones o estantes.
• Evitá caminar descalzo en zonas donde se conozca la presencia de alacranes.
Para la protección del hogar:
• Utilizá rejillas sanitarias en desagües de ambientes y sanitarios.
• Controlá las entradas y salidas de cañerías, aberturas y hendiduras
• Colocá burletes o alambre tejido (mosquitero) en puertas y ventanas.
• Realizá el control de cámaras subterráneas, cañerías, sótanos, huecos de ascensor y huecos o grietas de las paredes y techos.
Para la parte exterior del hogar (patios, jardines, alrededores):
• Limpiá periódicamente la vivienda y alrededores.
• Controlá los residuos para reducir la cantidad de insectos (arañas y cucarachas) que sirven de alimento a los escorpiones.
• Evitá la acumulación de materiales de construcción, escombros, leña, hojarasca porque suelen ser lugares donde se mantienen, conservan y dispersan. Evitá juntarlos con las manos.
• Como última alternativa y con asesoramiento especializado, se puede usar la aplicación de plaguicidas de baja toxicidad por personal entrenado.
Frente a eventuales picaduras, no realices tratamientos caseros, aplicá hielo y consultá rápidamente al médico. En lo posible, llevá el escorpión para que sea identificado.
No apliques plaguicidas sin haber seguido primero las recomendaciones anteriores.
Por otro lado, esta mañana en declaraciones a Radio Mitre, el jefe de Toxicología del Hospital Fernández Carlos Damin, explicó que "las fumigaciones en sí para los alacranes no son efectivas" y remarcó la importancia de la higiene en la casa.
"En los niños y en los ancianos los cuadros suelen ser más graves. Y va a depender del lugar de la picadura", subrayó y recordó que "el alacrán se defiende, no ataca”.
Por su parte, en declaraciones al diario La Nación, el docente de la primera cátedra de Toxicología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, Adolfo de Roodt precisó que los alacranes “aparecen más en las zonas aledañas a tendidos de subtes y en las zonas más viejas de la Ciudad. Por eso hay mayor presencia en zonas como Palermo y Villa Crespo. También puede aumentar su presencia cuando se realizan obras en la zona. Un dato es que pueden sobrevivir mucho tiempo en el agua”.
Sobre el caso del chico de Palermo, destacó que “este parece ser el caso más grave que hubo en la Ciudad de Buenos Aires. Hubo un caso similar pero más moderado con una nena en 2009”.
“Los alacranes no tienen veneno para matar, sino para paralizar a sus presas. Cuando un alacrán pica a un humano, lo hace de manera defensiva”, indicó el especialista.