Por este motivo, sólo el Antonov An-70 con motores propfan Progress D-27, para uso militar, monta estos propulsores. Las otras experiencias -General Electric con el Cessna Citation; hay pruebas con Boeing 787 y Airbus A350- son de manera experimental, dada la imposibilidad de cumplir las cada día más estrictas normativas aeronáuticas sobre sonoridad.
Pero en 2014, con el barril de crudo a US$ 100, regresó la tecnología del motor propfan, con un diseño de turbohélice para aviones realizado por el fabricante francés Snecma.
En un comunicado, Pierre Guillaume, director de investigación y tecnología de Snecma, afirmó: "Con el rotor abierto, seremos capaces de incrementar el flujo de aire absorbido porque no tendremos una carcasa alrededor de los ventiladores. Eso mejorará el consumo de combustible y reducirá la emisión de CO2".
Además, el prototipo (a escala 1:5 del que sería su tamaño normal) produjo un nivel de ruido 10 decibelios inferior al de un motor convencional.
La compañía esperaba tener un prototipo de motor a escala completa para pruebas en 2015, y probarlo en un Airbus A380 en 2019.
La novedad es que el director de Mercado Aeronáutico de Eurecat, Ángel Lagraña, ha explicado que el Centro Tecnológico se ha encargado de diseñar y fabricar más de 100 componentes plásticos y metálicos de alta tecnología y menor grosor que permitirán empezar las pruebas de vuelo del nuevo motor en un plazo de 5 años.
Lagraña ha destacado que los últimos avances en mecanizado de forjas con la técnica de producción industrial "near net shape" de piezas de menor grosor y la impresión 3D en termoplásticos son tecnologías desarrolladas en Catalunya que se aplicarán en la construcción de este nuevo motor.
En una primera fase, se ha desarrollado un prototipo para pruebas en un banco de tierra del motor que permitirá evaluar la "idoneidad de su arquitectura" y las "tecnologías usadas en su diseño y fabricación", ha detallado Lagraña.
Según el directivo de Eurecat, la fabricación del nuevo motor con materiales termoestables y termoplásticos generará un "ahorro de peso" y, por tanto, "reducirá las emisiones de CO2".
Esta innovación se podría empezar a comercializar en un plazo de entre 10 y 15 años en aviones de Airbus de la mano del fabricante de motores francés Safran, que ha liderado el consorcio que ha desarrollado los nuevos motores.
El proyecto de este nuevo motor "Propfan" se enmarca en la 1ra. fase del plan Clean Sky 2, una iniciativa de la Comisión Europea dotada con 1.600 millones de euros que tiene la finalidad de impulsar nueva tecnología para reducir las emisiones acústicas y contaminantes de la aviación.