Entre ellas se incluyen los herpes genitales. Al rasurarse, la persona se puede lastimar y el virus que provoca el herpes genital puede causar una infección.
Pueden aumentar las posibilidades de contraer el virus del papiloma humano (HPV). Hay más de 100 tipos y algunos de ellos pueden terminar desarrollando un cáncer si no son tratados. Se transmiten principalmente a través del contacto sexual y la depilación total de los genitales no ayuda a prevenir.
También hay otros órganos que se ven perjudicados como la piel.
Con la depilación o rasuración, se inflaman e irritan los folículos pilosos. Se pueden generar heridas que quedan abiertas aunque no se las note a simple vista. De la misma manera se debilitan los poros.
Asimismo, puede afectar a aquellos que sufren de enfermedades como la psoriasis o los eccemas −afecciones dermatológicas que presentan lesiones inflamatorias−.
El doctor Ramón Grimalt, de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) señaló: “Desde la última moda de depilación púbica en ambos sexos, los dermatólogos asistimos impotentes a un aumento alarmante de las enfermedades de transmisión sexual entre los jóvenes”.
Como publicó diario Clarín, Mabel Herbst, miembro de la Sociedad Argentina de Ginecología Infanto Juvenil, explicó: “El vello es la primera barrera de defensa que tiene la piel y las mucosas. Por eso, es más fácil que se te peguen bacterias si ese vello no está”.
Por su parte, el dermatólogo Jorge Soto, de la Unidad de Láser Cutáneo de Policlínica Gipuzkoa en España, afirmó: “Debido a la depilación genital integral han aumentado los condilomas genitales causados por el virus del pailoma humano (VPH)”.
La depilación definitiva es una alternativa para aquellas personas, sobre todo mujeres, que prefieren eliminar por completo los pelos en esa zona. Por eso, Roberto Castaño, presidente de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires, explicó: “Por más que sea un acto frecuente, la depilación definitiva en la zona vulvar no es una indicación médica ni la recomendación ideal. Cuando el vello no está, la cubierta es mucho más sensible a infecciones como la foliculitis”.
Si bien es una recomendación de los profesionales de la salud, las adolescentes se dejan llevar por la moda y las costumbres. Es una práctica tan extendida que suponen que, de otra manera, no se verán tan femeninas ni le gustarán ni atraerán a sus parejas.