La norma se sancionó con 33 votos positivos (PRO, Coalición Cívica y Bloque Peronista), y 21 en contra (FPV, ECO, socialismo, izquierda y Vera).
Desde ECO, argumentaron el rechazo. "No compartimos que se extienda a zonas que son eminentemente residenciales de barrios como Almagro y Caballito. Este es un instrumento que debiera servir para ordenar el tránsito y no pensado para recaudar fondos que parece el objetivo que se está persiguiendo con la magnitud de esta ampliación", dijo el socialista Roy Cortina y agregó que "extender a 125.000 los espacios de estacionamiento tarifado no se condice con las experiencias de otras ciudades comparables a Buenos Aires y sólo le va a ocasionar molestias a los vecinos residentes y no residentes".
El Frente Para la Victoria también se opuso. "Si bien valoramos la idea de ordenar el tránsito, parece más la intención central de recaudar. Nosotros proponemos terminar con las concesiones históricas que han sido muy beneficiosas con las empresas, que en este caso Dakota-STO y BRD-SEC, las cuales pagan un canon irrisorio y tienen ingresos desproporcionados", señaló la diputada Paula Penacca y agregó que "la compra de los nuevos parquímetros sea por parte de la Ciudad, deberían ser las empresas quienes los compren. Además, planteábamos que el sistema se implemente en zonas céntricas y no en barrios residenciales".