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De no arrepentirse de este amor (Gilda) a los amores de estudiante (Gardel)

Después del traspié que vienen de propinarle los senadores nacionales con la reforma política que creía tener acordada con los gobernadores peronistas, Mauricio Macri tiene que haber entendido por qué sus antecesores en la Casa Rosada aplicaban el látigo a las relaciones con los “aparatos feudales”, como el diario La Nación apoda hoy (viernes 25/11) a los gobernadores. Y eso que la letra del tango de Carlos Gardel lo advertía: “Hoy un juramento, mañana una traición”, dice la letra de “Amores de estudiantes”. Tal vez aún no terminó de rumiar la hiel de la panquequeada porque está más enfocado a pasar en paz social, cueste lo que cueste, el diciembre negro en ciernes y abre la chequera a las organizaciones de piqueteros para que opten por anticipar compras navideñas, aunque se imagina que no será con el Black Friday y tours virtuales a Chile, antes que prestarse a avalar desmanes. La carrera no es sólo contra reloj, sino contra el enquistamiento kirchnerista en ese entramado en el que la legítima protesta social transita junto a la inducida y ésta se imbrica con operaciones de inteligencia en las que juegan los violentos. La prensa registra también, para no ser excepción, las malas noticias que sigue dando una economía que ni el entrepreneurship creador de Farmacity y el fondo de inversión Pegasus que pusieron para coordinarla, Mario Quintana, logra mitigar.

 

"Hoy un juramento,
mañana una traición,
amores de estudiante
flores de un día son."
Carlos Gardel y Alfredo Le Pera


Peronismo es el sufijo común de las portadas de La Nación y Clarín y el pulgar hacia abajo que le puso en el Senado a la reforma es el principal eje periodístico de ambas, aunque uno lo presente como lapidario y el otro como parcial.

El cronista acreditado en Casa Rosada, Manuel Obarrio, un inquieto sabueso al que se suele ver rastreando información por la calle y en los pasillos del poder (recorridas que por cierto le hacen perderse las múltiples reuniones de editores del matutino en las salas habilitadas a los efectos burocráticos en el edificio de Vicente López donde funciona la redacción), le dio una vuelta más al que era título cantado del día anterior y puso al descubierto la reacción del gobierno ante el que se preanunciaba irremediable revés legislativo del oficialismo.

Si el presidente Mauricio Macri había pagado por anticipado a los gobernadores por acompañarlo con el reemplazo de la tradicional boleta impresa cuestionada por su accesibilidad para los manipuladores de urnas por la BUE electrónica, de la que los hackers se ríen, era lógico esperar alguna reacción contra aquellos que con una mano aceptaron obras y otros dispendios que el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, acordaba con ellos, y con la otra sellaran el boicot que dejó a “la nueva política” con las manos vacías como cierre de sesiones ordinarias del año parlamentario.

Obarrio, luego de pasar algo famélico por el sótano del restó Filo en la reunión de fin de año de Devicom, la productora de Hugo Martino, se adueñó ya fortalecido de la cabeza de la home en la web al descubrir una reunión en Olivos, en la que un mandatario decepcionado analizaba con Rogelio Frigerio y el secretario de Asuntos Políticos, Adrián Pérez, una ofensiva contra los “aparatos feudales” que el massista y ex Coalición Cívica de Elisa Carrió en el gabinete llamó por su nombre: prácticas clientelares.

El jefe del Partido Renovador del que proviene el joven azuleño jugó callado, en términos fulleros, luego de haber logrado imponer la agenda de las extraordinarias y disfrutar de una foto blandiendo su proyecto de ganancias y el apadrinamiento de la emergencia social, que lo mostraba en el precalentamiento preelectoral como el outsider que picó en punta en la interna peronista.

Una fracción de la banda del FpV le hizo un favor al amotinar a los senadores para que le mandaran para atrás el proyecto de la BUE (boleta única electrónica). Parecido al de instalar el de la emergencia social en vísperas de las marchas de protesta callejeras conjuntas entre las organizaciones que representan a laburantes e indigentes.

Massa, quien hizo llegar a Urgente24, vía el diligente Santiago García Vázquez, la calculadora digital que permite conocer cuánto de Impuesto a las Ganancias se pagará según el proyecto del Frente Renovador y cuánto según el proyecto del Ejecutivo, espera con los brazos abiertos todos estos paquetes en la caja de resonancia del Congreso para dar por iniciado el año electoral 2017.

Un aperitivo federal de la contienda lo adelantó el salteño Juan Manuel Urtubey, a quien hace tiempo seduce iluminar los cuartos oscuros con el reflejo de las pantallas de computadoras que reemplacen a las pilas de volantes impresos con nombres puestos a dedo. Fue el primero de los mandatarios provinciales del PJ en lamentar, hablando de dedos, el pulgar hacia abajo de sus colegas.

Es casi una cuestión de matemática financiera no menor: cuántos votos permitirían redireccionar uno y otro sistema. Tales ecuaciones determinarán los números de bancas y de esas sumas y restas se sabrá en cada caso quiénes son los ganadores y perdedores de la elección. La corriente de opinión que expresa el jefe de Gabinete, Marcos Peña, con guión del ecuatoriano Jaime Durán Barba, es de la idea de que, al cierre del comicio, si Cambiemos ganó aunque sea una o dos, ya puede considerarse vencedor. Una duda para el fin de semana: ¿le responderá Durán Barba a Emilio Monzó desde su columna en el bisemanario Perfil?

Sin embargo, sugestivamente, Adrián Pérez, con el clásico gesto de la vendetta implícito en las declaraciones formuladas a La Nación, tiró una pista de lo que viene en torno del por ahora trunco proyecto de reforma política: “Vamos a lograr aprobarlo a la larga, aunque haya resistencia”, según reprodujo Obarrio en la nota digital de esta mañana. La larga tendría que ser a la corta, en realidad, porque después de fin de año expiran los plazos técnicos para que sea viable la instrumentación del voto electrónico en octubre.

Mientras La Nación en su tapa engloba el frenazo de los senadores a toda la reforma política, a la que califica como proyecto clave de Macri, Clarín relativiza el fracaso al disociarla de que el voto sea analógico o digital. Prefiere plantear la disputa en el peronismo sin dar por perdida, como su colega, la esencia misma del proyecto: la democratización del modo de confeccionar las listas para evitar que expresen exclusivamente la voluntad del que manda. Es un buen concepto para profundizar en los días que vendrán.

Aunque parece una perogrullada, porque nadie está hoy en condiciones de repetir algo similar a lo del último retiro espiritual de CFK, a mediados del año pasado, cuando con su “mesa chica” metió la lapicera en todas las nóminas, hasta de concejales de remotos pueblos.

Los sí y no sobre Massa

Las últimas portadas de Clarín y La Nación no se muestran demasiado en la misma línea que digamos de erigir, aunque sea tácitamente, a Massa como meridiano de equilibrio de las elecciones venideras y eso se nota en los enfoques. Hay resistencias aún no zanjadas de muchos amigos del círculo rojo que ambos matutinos comparten: 'Lilita' Carrió no quiere saber nada, la embajada de EE.UU. en retirada sí, lo mismo las burocracias sindical y empresaria.

Nada quiere saber, tampoco, el estratega electoral de Macri, Jaime Durán Barba, de que el líder del Frente Renovador gane la iniciativa en el proceso electoral y se posicione como jefe de la oposición, pero el rechazo provincial a la reforma política y el cuestionamiento a la política de ingresos, expresado en los proyectos de ganancias y emergencia social, lo pusieron frente a un dilema: avalar la mediación negociadora de Massa o dar vuelta la página. Por lo que dijo Adrián Pérez, Macri se resignó a la primera hipótesis. Es necesario recordar que Adrián Pérez estuvo en el FR hasta diciembre 2015.

En verdad, el Presidente y Cambiemos todo están más pendientes del incendio que tienen por delante que prioritariamente requiere ser apagado, porque en ello les va la permanencia: la asechanza del diciembre negro.

La máxima urgencia institucional para empezar 2017, con sin boleta electrónica aprobada, con o sin replanteo del impuesto a las ganancias, con o sin Gils Carbó, era el Presupuesto y está.

Faltaría asegurar el pasaporte de la paz social de la que la familia presidencial en pleno habló con el Papa en el Vaticano, para cuyo cumplimiento la chequera viene funcionando a destajo, con un “alto costo para Macri”, según apunta Ámbito. Visto desde afuera de las pasiones que atraviesan el Congreso de la Nación, El País, de España, elige como tema argentino a destacar el plus de US$ 2.000 millones que la Casa Rosada asignó para apaciguar a los movimientos sociales en este período clave del año.

Los tejes y manejes en torno de Massa no son relevantes, por ahora, para la prensa internacional, por más que la tapa de Página 12 se burle del oficialismo legislativo e ilustre mediante una pantalla con la leyenda “game over”.

El que cada vez se perfila más como un dolor de cabeza para la política internacional, si la hay, es la ya no tan sutil presión que viene ejerciendo la Organización de las Naciones Unidas para que se deje en libertad de Milagro Sala. El gobierno está encerrado entre la obstinada posición del aliado radical que gobierna Jujuy, Gerardo Morales, el enredo judicial que se armó para meter presa a esta dirigente social, a que justo se mezcle su situación procesal con los intentos para frenar el tsunami del diciembre negro y a que hasta el Papa intervenga en la cruzada de su liberación. “Es un peligro”, atinó a aducir ante la ONU.

Quizá una asociación visual en la portada en la que los editores no repararon: en la grilla derecha titulan con la resistencia a liberar a Milagro Sala y casi a la misma altura, a la izquierda ponen: “el acoso acecha a casi todas las mujeres”, aunque la letra chica aclara que, según sondeos, el 99% recibió agresiones de su pareja.

Ironiza asimismo el matutino de Saguier-Mitre sobre los brotes verdes de agosto que se secaron en setiembre. Si Alfonso Prat Gay se prueba el sayo y le queda pintado, es pura coincidencia, como dicen en las películas.

Clarín tampoco puede evitar de usar la palabra recesión en sus títulos de portada y señala un hecho que seguramente no causará mucha alegría que digamos a los ni-ni-ni de la pirámide socioeconómica: el masivo consumo online, el Black Friday a la chilena y demás corrientes exclusivas (al contrario que las demandas inclusivas) que fomenta el aquelarre económico de estos tiempos.

De todos modos, si el lector de toma el trabajo de poner juntas las portadas de los diarios especializados y hacer collages con la perdigonada de titulares con la que los editores pretenden atraparlo, verá que El Cronista Comercial alterna con otro intento del gobierno con los empresarios para convencerlos de que participen en obra pública luego de sacar la ley respectiva, ya que no había logrado que garanticen no despedir en verano, que ni el complejo sojero factura y dejó la balanza comercial en rojo, que el BCRA bajó la tasa para los grandes depósitos pero habilitó las aperturas de cuentas de ahorro y débito a los menores de edad y que como las patronales parece que están dulces, el gremio bancario logró un bono de $12.000 y adelanto de paritaria.

BAE Negocios compite en cantidad de propuestas de temas con El Cronista y destaca que el INdEC sinceró la caída de la actividad productiva en setiembre, lo cual interpreta que le hace apurar el plan de incentivos al consumo, que el comercio exterior en octubre también dio en rojo, que el traslado de la reducción de las tasas de interés fue tibio… De todo como en botica en la portada del periódico que fundaran Melena” Torres y Eduardo Desimone, entre otros: los concesionarios de autos, que algo aumenta: los fondos de inversión para el blanqueo, que los transportistas resisten el pacto antidespidos.

Ámbito exterioriza lo que hace rato viene siendo comentario entre los financistas: el avance del Bonar 17 para pagar la multa en el blanqueo en vez de hacerlo en efectivo. Hay 5 puntos de diferencia, según desgrana el comentarista Pablo Wende.

Pero se viene el fin de semana, con el aperitivo de la final de la copa Davis en Zabreg, que está llena de argentinos fotografiados en la tapa de Clarín que se hicieron la escapada para alentar la epopeya de Del Potro y su ballet.

Muy probablemente hayan aprovechado más el Ahora 18 que se ufana de haber lanzado “Pancho” Cabrera que los bonos sociales de 2 lucas que ofrece la ministra Carolina Stanley a los hambrientos tiburones de la dirigencia social que convoca.

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