El allanamiento fue pedido por Garganta y autorizado por la jueza de Garantías Marcela Garmendia. La Policía de Seguridad Aeroportuaria fue la encargada de llevarlos a cabo en los aeropuertos. También participaron del operativo integrantes de la Unidad Antilavado de la provincia de Buenos Aires.
Secuestraron computadores, discos rígidos y diferentes boletas, remitos y facturas con la firma de la gobernación de la provincia de Buenos Aires. Para el fiscal, detrás de la maniobra de alquiler de aviones con fondos públicos para vuelos de campaña podría configurarse el delito de malversación de fondos públicos y defraudación al Estado. Carmona fue uno de los principales proveedores de vuelos durante la gestión de Scioli en la provincia.
La excusa que solía poner la gobernación para justificar las contrataciones era que la flota era vetusta. La Justicia también consiguió los registros de pasajeros de los vuelos. En muchos -además de Scioli, su entonces pareja Karina Rabolini y funcionarios- solían viajar amigos del gobernador y famosos como el doctor Alfredo Cahe, el empresario Matías Garfunkel y la ex modelo Teresa Garbesi.
Según los registros oficiales, Scioli tenía preferencia por tres modelos de aviones de la flota de Carmona: un Challenger 601, un Lear Jet 60 y un Hawker 400. La causa por la que se llevaron a cabo los allanamientos, se inició por una denuncia de la diputada Elisa Carrió por lavado de dinero contra Scioli y varios funcionarios de su gestión en la provincia. Carrió pidió que se investiguen lo que llamó "cajas negras" del sciolismo.