El documento destaca además que “la información proporcionada a la DEA por CW-1, relacionada con la investigación de los acusados Campos Flores y Flores de Freitas fue cotejada con otras informaciones obtenidas por la agencia antidrogas, que corroboraron que los parientes del presidente de Venezuela participaron activamente en el tráfico de drogas”.
Los fiscales Emil J. Bove III y Brendan F. Quigley también se refieren en su informe a las intenciones de la defensa de querer eliminar la fotografía que muestra el primer encuentro ocurrido en Honduras, donde Campos Flores y Flores de Freitas se encontraron con CW-1.
El abogado de Campos Flores, Randall Jackson, junto con su equipo, solicitaron al juez Paul Crotty que permita la comparecencia de una experta en fotografías digitales y metadatos, para escrutar la gráfica enviada por CW-1 a la DEA, ya que la misma —según los defensores— “debe ser eliminada por estar manipulada”.