Este "convenio conforma a todas luces un fraude laboral, en donde una persona trabaja seis horas diarias, incluso fines de semana y feriados sin percibir los emolumentos que ordenan las leyes laborales, con la excusa de una ‘capacitación’”, remarcaron los amparistas.
La naturaleza del acuerdo, y sus alcances encierran una maniobra de fraude laboral, porque puede ocurrir que a partir de la vigencia del convenio, Arcos Dorados S.A. profundice la ola de despidos que aplica y luego reincorpore a los despedidos en el marco de la nueva "capacitación" y incluidos en el seguro de desempleo.
"Es una flagrante flexibilización laboral de hecho encubierta por parte del Poder Ejecutivo y el Ministerio de Trabajo con la sola finalidad de subsidiar a empresas privadas”, denunciaron.
Según Aldo Pignanelli, economista del Frente Renovador, "están trabajando también sobre ese punto" para que el proyecto de Empleo Joven que envió el Ejecutivo al Congreso pueda congeniar con el que presentó su espacio y sea especialmente modificado ese punto.