El programador tenía razón: La Justicia admitió fallas en el voto electrónico
Días previos a las elecciones porteñas se detectaron fallas en el sistema y todas las sospechas florecieron.

Días previos a las elecciones porteñas se detectaron fallas en el sistema y todas las sospechas florecieron.
El programador Joaquín Sorianello detectó una falla que trasmitiría la información desde las escuelas hasta el centro de cómputos. Dio entonces aviso a la empresa Grupo MSA, a cargo del mecanismo de “boleta única electrónica”. La respuesta que recibió fue una denuncia penal en su contra. La Policía Metropolitana allanó su casa y se llevó sus computadoras, que eran su herramienta de trabajo. El lunes 1/08 no obstante la Justicia confirmó su sobreseimiento e incluso reconoció su accionar para poner en evidencia que se trataba de un sistema “vago y que podía ser vulnerado con facilidad”.
El dictamen fue emitido por la Fiscalía en lo Penal, Contravencional y de Faltas número 7. Sorianello destacó que “lo interesante, más allá de la situación que viví, es que empiece a haber jurisprudencia sobre lo que se llama hacking ético, para avisar sobre la vulnerabilidad de un sistema”. El programador señaló que el tema “se silenció totalmente, la gente fue a votar con total tranquilidad”, pese a que él había detectado una falla seria en el sistema, por la cual “se podían enviar resultados falsos”.
“Yo les avisé diez días antes sobre la vulnerabilidad. A la semana siguiente, un viernes a la noche, vinieron a allanar mi casa. Dos días antes de las elecciones. Entiendo que esperaban que en el diario del sábado no saliera nada o saliera ‘allanamos al hacker malvado’”, contó Sorianello.
Ahora, la Justicia ordenó devolverle los equipos que le sustrajeron en el allanamiento, hace más de un año. “Yo estaba desarrollando aplicaciones y se llevaron todo mi material de trabajo, suspendí lo que estaba haciendo y empecé a trabajar en una empresa de seguridad informática. Mi rutina de vida y trabajo cambió un montón. Uno se da cuenta de las implicancias para uno denunciando algo, y de lo fácil que pueden hacerte daño. Uno se pone un poco paranoico”, reconoció.
Sorianello contó lo sucedido en su cuenta de la red social Twittter: