Contravención a la ley
En la documentación que avala la presentación efectuada ante los organismos públicos se destaca que existe en esa práctica de “primera respuesta” una contravención a la Ley de Ejercicio de la Medicina y que se engaña a quienes la contratan, aduciendo que en el folleto hablan de paramédicos, pero en la Argentina no existe esa especialidad, como sí ocurre en otros países: "Acá un enfermero debe actuar supervisado por un médico”.
A decir verdad, sí funciona una carrera terciaria de esa especialidad desde que fue aprobada en los ´90 y el título que se obtiene después de 3 años de cursado es el de Técnico Superior en Emergencias Médicas, cuya la salida laboral es, precisamente, para los puestos de atención en los distintos servicios de urgencias, como chofer de ambulancia, telefonista y tareas aleatorias. Lo que se dice una "escuela de paramédicos" homologada no hay otra que no sea de la Cruz Roja.
Pero Garín aclara que “no se trata sólo de un problema gremial ni laboral, sino que también se ponen en riesgo a la población, a niños, a los que puede afectar directamente su salud y poner en riesgo sus vidas”.
Y llama la atención sobre un eventual silencio de autoridades sanitarias, de control y de los entes nacionales y locales, así como el de los medios de comunicación con el que cuenta Vittal, que hace que no se difundan estas situaciones de irregularidad ante el aparente paraguas legal que esgrime. “La empresa es la responsable de esta violación a la ley de Ejercicio de la Medicina. Pero evidentemente es una cuestión de mayores ganancias, ni siquiera de reducción de costos, y no la afecta los problemas legales que esto le pueda acarrear”, agregó.
Un “paramédico” de ambulancia gana lo mismo que pagan los hospitales para un primer año de residencia médica, desde $5.000, aunque hay casos en los que llegan hasta los $24.000, que es el sueldo antes del aumento que informa el Ministerio de Salud de la Nación para un profesional médico ingresante al sistema.
Tampoco hay, al menos estadísticamente, una escasez de médicos que justifique emparchar las dotaciones de emergencias. En el registro de profesionales figuraban 160 mil médicos, con una oferta de servicios mayor a 20.000 efectores. Y cada año egresan 4.800.
Equivalen a casi 4 médicos por 1.000 habitantes, lo que convierte a la Argentina en uno de los países con mejor relación de médicos por millar de pacientes. Según datos de 2011 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en Brasil era de 1,72, México 2,89, Uruguay 3,74 y también Canadá 1,19, Australia 2,99, Alemania 3,53 y Suecia 3,58.
Según figura en su página web, AMAP, con personería gremial Nº 1721, fue creada en 1998 con el fin de devolverle al médico la dignidad como trabajador y lograr que los colegas ejerzan su profesión en el marco de un trabajo registrado. Cuenta con afiliados en todo el país y ha firmado en solo ocho años ha firmado trece convenios colectivos de trabajo
Legislación reclamada
Desde la empresa, reclaman cierta legislación que permita definir qué niveles de complejidad debería haber en cada una de las unidades de respuesta: "No puede ser que cualquiera se compre un utilitario, le ponga dos faroles y ande con sirena por la Ciudad de Buenos Aires".
Vittal Socorro Medico Privado S.A opera en la Argentina desde hace 18 años -a partir del inicio del desarrollo de la medicina prehospitalaria en el país-, 40% de su facturación proviene de clientes individuales y 60%, de corporativos. De los 1.500 servicios diarios que atiende, 400 son pediátricos. Emplea a 1.200 personas, más de 500 son médicos.
Cubre el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires y Gran Buenos Aires, desde Escobar a Florencio Varela incluyendo la zona oeste y se ha ido abriendo en país con el sistema de franquicias.
"Entre sus características diferenciales podemos destacar una central única de despachos para toda esta área de influencia y 32 bases operativas que nos permiten brindar la cobertura a nuestros afiliados que hoy son, en el mercado individual, 150.000 personas, y en el corporativo, 1.000.000 de individuos", publicó no hace mucho la revista Médicos, en nombre de la empresa.
Para llevar a cabo esta tarea, Vittal cuenta con 70 unidades de terapia intensiva móvil (UTIM), 20 unidades pediátricas, un helicóptero propio para traslados aéreos en casos en los que la distancia o las condiciones de transporte lo requieran, ya que el helicóptero permite una rápida cobertura, incluso en la zona de countries.
Asimismo, posee un avión para traslados aéreos sanitarios, unidades de vacunación a domicilio, unidad neonatológica con equipamiento de última generación y médico neonatólogo y motos destinadas para ingresar en el microcentro -ya que pueden acceder más rápidamente que la ambulancia- tripulada con médico y paramédico y, básicamente, preparada para responder rápidamente en casos de paro cardíaco.
A su vez, además del tradicional servicio de atención de emergencias y urgencias médicas, la empresa ha implementado el servicio de consultas médicas domiciliarias.
"Vittal se viene consolidando como primera marca en función del desarrollo de una importante actividad científica. Contamos con una Fundación que tiene una intensa actividad no sólo en la capacitación del personal sino también abierta a la comunidad y, por otra parte, estamos armando una escuela de paramédicos o técnicos en emergencias médicas", comentó un vocero de la empresa, quien considera que en esta actividad todavía queda mucho de medicina prehospitalaria por descubrir.
A partir de los sucesos del 11 de septiembre, armó un plan de catástrofe, teniendo en cuenta que tiene a su cargo áreas protegidas como embajadas o edificios que podrían verse expuestos a algún ataque de tipo terrorista.
E inclusive lo que se les escapa a los servicios privados de atención primaria de la salud a domicilio (Ecco, Emi, Vittal, Urgencias) lo empalman soluciones como el Código Rojo que desarrolló el Grupo Hospital Privado, que inclusive son complementarias a las emergencias tradicionales, de tal modo que ya tienen un acuerdo firmado con Vittal en ese sentido, a la que muchas veces se les hace difícil detectar un “código uno” en tiempo y forma (la grabación de la charla de la madre del fiscal Nisman con el servicio de emergencia el día de su muerte, es un claro ejemplo).
Antecedentes
En 1883 se fundó en Buenos Aires la Asistencia Pública, que comenzó a funcionar como un Servicio de Primeros Auxilios en el radio céntrico de la ciudad en 1897; siendo constituida según el modelo de la Asistencia Pública de París, Francia.
Las Guardias Hospitalarias fueron constituidas en un primer momento por el Internado (un médico interno, un practicante mayor y dos practicantes menores) que vivían permanentemente en el hospital, siendo creado el Externado en 1924 con iguales características que el anterior pero sin la exigencia de permanencia continuada.
Para cumplir con la misión de brindar la respuesta médica adecuada a las necesidades de la población frente a Emergencias y/o Urgencias Médicas Prehospitalarias individuales o colectivas se creó el Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME), que es una Unidad de Organización dependiente del Ministerio de Salud del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, y tiene
Esta función es llevada a cabo mediante las unidades móviles equipadas y tripuladas por conductores con entrenamiento básico en Emergencias y médicos pertenecientes a los Departamentos de Urgencia de los Hospitales Generales de Agudos y otros especializados, como los pediátricos y psiquiátricos. Esta etapa de atención está apoyada por otros móviles especiales: atención y traslado pediátrico, Unidades de Catástrofe (UNICA), Unidades Coronarias, Unidades de Traslado y Unidades de Apoyo.
El promedio de auxilios por día que brinda asciende a 61,5.