Tras los disturbios en Marsella la semana pasada, la dirección de la UEFA declaró que Inglaterra y Rusia enfrentaban una posible descalificación del torneo si se producían más incidentes violentos fuera de los estadios.
La policía francesa utilizó el miércoles 15/06 gases lacrimógenos para dispersar a seguidores ingleses que causaban disturbios en Lille. Es la cuarta vez que los hinchas ingleses se ven implicados en incidentes violentos desde el inicio del torneo.
Lo ocurrido en Lille el último miércoles no alcanzó la magnitud de lo acaecido en Marsella, donde los ingleses se vieron involucrados en tres días consecutivos de peleas con rusos.
El ministerio del Interior francés también divulgó detalles del dispositivo policial durante la primera semana del torneo, al dar cuenta de 323 detenciones, 196 personas encarceladas, ocho sentenciadas y 24 expulsadas del país.
En tanto, el primer ministro de Francia, Manuel Valls, declaró que algunos aficionados “no pueden permanecer en el territorio nacional”, después de la oleada de violencia registrado en el país. En concreto, de entre los 150 hooligans rusos implicados en los disturbios del pasado viernes en Marsella, sólo una veintena ha podido ser detenida y seis fueron encarcelados el lunes 14/06.
A consecuencia de los enfrentamientos entre hinchadas, treinta y cinco personas resultaron heridas, cuatro de ellas de gravedad, la mayoría de ellos aficionados ingleses.