Los voceros explicaron a La Nación que no hay incompatibilidades entre la propiedad de las acciones de Shell y el rol de Aranguren como ministro del área que debe, entre otros objetivos, promover y controlar la producción de hidrocarburos. Desde el ministerio aclararon: "La única restricción que impone la ley es que el ministro no puede tomar decisiones particulares sobre Shell, dado que esa empresa fue su anterior empleador".
En su artículo 15°, la ley de Ética Pública indica que los funcionarios deben "abstenerse de tomar intervención, durante su gestión, en cuestiones particularmente relacionadas con las personas o asuntos a los cuales estuvo vinculado en los últimos tres años o en los que tenga participación societaria".
En efecto, Aranguren se aferrará a la palabra "particularmente" para eludir esta incompatibilidad: cuando haya que tomar decisiones y firmar acuerdos que afecten al conjunto de todas las petroleras, lo hará sin ninguna restricción; pero cuando haya un caso "particular" sobre Shell, no tomará decisiones ni firmará sobre ello por tratarse de ese hecho "particularmente", como indica la ley. De esta manera, quienes queden delegados para esa función serán el subsecretario del área de hidrocarburos, José Luis Sureda (ex vicepresidente de Gas de Pan American Energy), o el subsecretario de coordinación administrativa, Sebastián Scheimberg.
Asimismo, si el hecho fuera de gravedad e implicara solo a Shell, se salteará al ministerio de Energía y se elevará el caso a Jefatura de Gabinete, explicaron al portal El Destape.
Pero el kirchnerismo no opina lo mismo. Recordemos que la semana pasada, el fiscal federal Carlos Stornelli le requirió al juez Luis Rodríguez abrir una investigación contra el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, denunciado penalmente por diputados del Frente para la Victoria que lo acusan de beneficiarse -debido a su doble rol de funcionario público y accionista de Shell- con los aumentos de tarifas de gas así como por la compra de gas a Chile sin licitación pública y con supuestos sobreprecios.
El fiscal pidió al juez la realización de una serie de medidas de prueba, entre ellos oficios al Ministerio de Energía para que le envíe documentación que conste sobre la empresa Shell y sobre los cuadros tarifarios, según indicaron fuentes judiciales.
En la denuncia se recuerda que Aranguren ingresó en 1979 a Shell Compañía Argentina de Petróleo S.A., empresa que forma parte del Grupo Royal Dutch Shell Plc (RDS), y en la cual llegó a ocupar el cargo de presidente entre 2003 y junio de 2015.
Los legisladores afirman que debido a esa situación el ministro incurriría en las incompatibilidades previstas en el artículo 13 de la ley de Etica Pública 25.188, que establece que quien se encuentre alcanzado por alguna incompatibilidad debe renunciar a su cargo o abstenerse de tomar intervención “en cuestiones particularmente relacionadas con las personas o asuntos a los cuales estuvo vinculado en los últimos tres años o tenga participación societaria”.
“Claramente el ministro Aranguren no ha renunciado a su participación societaria como lo exige la ley, como tampoco se abstuvo de participar en las decisiones que puedan llegar a ocasionar un conflicto de intereses”, remarca la denuncia.
# Su patrimonio, duplicado
En la declaración jurada, el ministro también dijo haber casi duplicado su patrimonio en apenas un año.
El ex CEO de Shell asegura que terminó 2015 con un total de $86.685.994,94 en bienes, depósitos y dinero. La cifra implica un crecimiento de 95,99% con respecto a los $44.229,130,79 que dijo tener a principios de ese período.
Más allá de sus acciones en Shell, el funcionario nacional declaró tener una casa en la Ciudad de Buenos Aires, otra en Acassuso y tres campos en la localidad de San Pedro. Informó además que posee un auto marca Nissan modelo 2009 y otro modelo 2013 cuya marca no fue especificada.
Además, dijo tener ahorros por 280.000 dólares y 200.000 euros, a los que se les suma una caja de ahorros en Holanda por el equivalente a 4,2 millones de pesos y otra en los Estados Unidos por casi 50 millones de la misma moneda.