Hecha esta introducción, el desembarco de Avianca constituye un serio desafío a las autoridades con competencia en el transporte aéreo, ya que le exigirán inmediatas reformas a nuestra vetusta legislación.
Ya se dio el primer paso con la liberación tarifaria, pero ahora debe venir lo más importante, que es la supresión del régimen de audiencia pública para obtener derechos para explotar rutas, la eliminación del art. 99 del código aeronáutico que exige para las sociedades comerciales que la mayoría de capital debe pertenecer a argentinos nativos con domicilio real en la República, norma violada por el decreto 52/94 que está vigente por obra del decreto 1012/06.
La ley 19.030 debe ser lisa y llanamente derogada.
La venta de MacAir al grupo Avianca también constituye un desafío para Aerolíneas Argentinas y la propia Lan.
Hasta ahora no se nota la presencia de una nueva conducción en Aerolíneas Argentinas, la que por otra parte ha demostrado carecer de ideas y programas para convertirla en una empresa eficiente y ha sido incapaz de proponer un plan de acción a su personal representado por los gremios del sector para llevarlo a cabo en conjunto para lograr una genuina gobernanza.
Su iniciativa se limita a saludar al personal mediante envíos directos por mejora en la puntualidad o alguna otra minucia por el estilo, es lo mismo que lo felicitaran por ser honestos o bien aseados… Ahora, cada paso que deba darse en esa dirección le resultará más difícil, y por el momento parecerían estar congeladas algunas medidas que obviamente fueron desmentidas. Puede influir en ello también el apartamiento de Gustavo Lopetegui, ex LAN, del control superior de Aerolíneas Argentinas, para establecer un paréntesis y despejar la idea que la eventual restructuración de Aerolíneas Argentinas la diseñó gente de LAN. Si esto fuera cierto, la cosa será mucho más difícil y conflictiva, además en ese lapso crecerán los “costos hundidos”.
Veremos si ese apartamiento de don Gustavo Lopetegui también impacta en la ANAC.
También LAN debe estar preocupada por este desembarco, porque Avianca es el otro grupo competidor de Latam, y es obvio que la competencia no solo se dará en el cabotaje sino en el tráfico internacional.
Buena noticia la llegada de Avianca y complicaciones para Aerolíneas Argentinas, una empresa sin ideas, y LAN frente a un temible competidor.
¿Se acercará la idea de un cielo único para Latinoamérica?
De hecho y por derecho Latam y Avianca ya operan libremente en todo este continente.