Pero la utilización no es lo único polémico que surge a partir de la foto: El lugar utilizado para aterrizaje es una cancha de polo de un country, que no tiene habilitación de la Administración Nacional de Aviación Civil (Anac), el único organismo que puede otorgar esas autorizaciones.
En los listados oficiales de la Anac no figura la cancha de polo del country Charcas de Murray como uno de los helipuertos autorizados. A pesar de esto, una fuente de Pilar indicó que es “muy habitual” que helicópteros aterricen en ese lugar.
Más allá de lo estrictamente normativo, hay un tema aún más grave que atañe a la seguridad presidencial. Las fuentes analizaron la imagen del helicóptero y alertaron sobre la cercanía del lugar de aterrizaje con torres y cables de alta tensión. “A simple vista es muy temerario”, señaló el piloto, mientras que la otra fuente agregó que nunca se podría haber habilitado un lugar tan cercano a los cables de alta tensión, y hasta lo juzgó “irresponsable”.
Un dato extra es que apenas asumido presidente Macri habría ordenado desplazar a todos los militares que estaban encargados de pilotear las naves presidenciales (algo que está regido por la normativa nacional) y los reemplazó por civiles de su confianza, que fueron los que lo transportaron durante los últimos años en la campaña. Además de los hermanos Spokojny, en esa decisión también tuvieron influencia Carlos y Diego Colunga, que manejan la empresa de vuelos privados Mac Air, propiedad de Franco Macri.