Los tres delegados fueron trasladados al Hospital Regional de la capital santacruceña, acompañados por el asesor letrado del Sindicato, Enrique Papa, que realizará la correspondiente presentación ante la Fiscalía.
Alejandro Garzón, secretario general de ATE Santa Cruz medió en la situación y la policía quedó ubicada a un costado de la Casa de Gobierno, mientras el gremio decidió permanencer con su reclamo en la entrada del edificio.
Después de los incidentes, los dirigentes gremiales esperan una respuesta de las autoridades provinciales sobre los trabajadores que no serán contratados nuevamente, por decisión de Alicia Kirchner, al considerar que no cumplían con todas las condiciones para volver a tener un contrato por parte del Estado.
En compensación el Gobierno ofreció una beca de $4.000 y la terminación educativa, ya que muchos de ellos no tenían sus estudios secundarios finalizados. "Pero hay muchas madres que por distintos motivos no tienen la escuela terminada, pero tienen hijos que alimentar y hoy las dejan sin trabajo", denunció Reinoso.