Lavezzi debería agradecerle a quien le concedió prestigio y popularidad al jugador argentino en China: Darío Leonardo Conca, quien brillaba en el carioca Fluminense Football, pero jugó en el Guangzhou Evergrande Football Club desde 2011 a 2013, ganando la Superliga China en 2011, 2012 y 2013, y ese año también la Liga de Campeones de Asia. Conca ganó 10,7 millones de euros anuales, convirtiéndose en el 7mo. jugador mejor pagado del planeta en ese momento. Entonces, él regresó a Brasil.
El dilema
Tanto fue el empeño del Hebei China Fortune que ofreció pagarle nada más firmar, y de una vez, los 25 millones correspondiente al 1er. año de contrato. Además, y para que no tenga dudas sobre futuros problemas en el cobro -tal como sí le ha sucedido al español ex entrenador de la selección china, José Antonio Camacho-, los ejecutivos del club dijeron estar dispuestos a incluir una cláusula mediante la cual el futbolista quedaría libre en cuanto falle algún pago. En el pasado, más de un jugador de primer nivel decidió abandonar China por los problemas a la hora de cobrar lo pactado.
No fue el caso del marfileño Didier Drogbá, quien en 2012, después de ganar la Champions League con el Chelsea, aceptó 5,3 millones de euros anuales como salario pero 6 meses después, decepcionado por el bajo nivel competitivo de la Superliga, decidió renunciar al dinero y recuperar la ambición deportiva en el Galatasaray de Turquía, con el que regresó a jugar la Champions League.
El dilema para los futbolistas es sencillo: asegurar un futuro económico al percibir contratos millonarios... a cambio de sepultar sus carreras deportivas. Varios jugadores colombianos no lo pensaron 2 veces.
En los '90, futbolistas como Ricardo ‘Gato’ Pérez, Juan Carlos Niño y Harry Castillo, abrieron el mercado chino para los colombianos. Más recientemente, Luis Carlos Ruiz, Carmelo Valencia, Stíven Vélez, Duvier Riascos, Luis Gilberto Núñez -futbolistas que tenían proyección, pero luego han desaparecido de los titulares- fueron hacia China.
En 2012 ocurrió el millonario contrato del antioqueño Giovanni Moreno, quien después de jugar en el Racing Club de Avellaneda, rechazó ofertas de otros grandes del fútbol para irse a forrarse de dinero en el Shanghái Shenhua. Desde entonces, Moreno es la gran estrella de la Superliga China... aunque el costo fue que José Pekerman nunca más lo citó para la Selección de Colombia.
Pero el rendimiento de ‘Gio’ Moreno llevó ahora a los chinos a por Freddy Guarín, quien cambió el Interzionale de Milán y la Selección colombiana, de la que fue capitán, por el Shenhua.
No obstante, la gran sorpresa fue la de Jackson Martínez. El jugador abandonó el Atlético de Madrid, que se encuentra 2do. en la tabla de posiciones de la Liga de España, clasificado a la siguiente ronda de la Champions League, para mudarse a China. Quien fue el mayor goleador de Europa con el portugués Porto, en la temporada 2014-2015, jugará en el Guangzhou a cambio de 42 millones de euros.
Y Freddy Montero, quien desde joven jugó en la Soccer League estadounidense, más tarde fue al Sporting de Lisboa, en el final de su carrera desembarcó en el Tiajin Tida, cambio de 5 millones de euros en 2 años.
Hubo rumores de que Radamel Falcao también aterrizaría en la Superliga China pero nada se concretó.
No es sólo fútbol...
De acuerdo con estadísticas de Transfermarkt, en el reciente mercado de pases la Superliga china invirtió 267,82 millones de euros, más que ninguna otra liga en el mundo, para contratar a Jackson Martínez, Fredy Guarín, Ramires, Gervinho, Alex Teixeira, Demba Ba.... La liga china superó, incluso, a la Premier League de Inglaterra, que en su período de fichajes invernales (fin de año en Occidente) invirtió 247,29 millones de euros.
Andrew Browne escribió en el The Wall Street Jorunal que el presidente chino Xi Jinping se empeña en que los chinos se olviden del golf (deporte muy pero muy popular en el país comunista) para que se fijen en el fútbol, que es la pasión del mandatario.
Los derechos de televisión para las temporadas 2016-2020 de la Súperliga China se han vendido por US$ 1.300 millones, una cantidad que supera en 30 veces a la del contrato anterior.
Según el diario estadounidense, esta estrategia va más allá del fútbol porque su objetivo es mostrar el cambio que se está produciendo en la economía china: ganan protagonismo los consumidores. El fútbol es un deporte de masas y accesible para todas las clases económicas a diferencia del golf.
A medida que el Gobierno inaugura campos de fútbol, se cierren campos de golf. Y el presidente Xi ha prohibido a los miembros del Partido Comunista practicar el golf como parte de una campaña para demostrar a la población que la austeridad también ha llegado al Gobierno.
Así, la operación para convertir al fútbol en el deporte nacional de China va viento en popa. Los multimillonarios chinos están mostrando gran ilusión y han comenzado a ayudar de forma apasionada a mejorar la imagen futbolística de China.
El entrenador francés del británico Arsenal, Arsene Wenger, no ha dudado en alertar sobre lo que está ocurriendo: "Un éxodo masivo de talento se está marchando de Europa para recalar en China, el proceso está en marcha".
Lo saben bien en Brasil, donde el Corinthians, reciente campeón del Brasileirao, sufrió el éxodo de jugadores con los que conquistó el torneo, entre ellos su estrella Renato Augusto, quien firmó por 3 años con el Beijing Guoan.
China tiene predilección por los jugadores brasileños. En la Superliga hay un promedio de 5,4 jugadores extranjeros por cada club.
Para esta temporada, China tendrá la presencia de 86 extranjeros, 35 de ellos sudamericanos, la gran mayoría brasileños.
El presidente Xi autorizó una alianza con el ídolo brasileño Ronaldo para fundar unas 30 escuelas de fútbol en el país más poblado del mundo.
En el caso del mediocampista Renato Augusto, de 27 años, se fue por 2 millones de reales (US$ 500.000 anuales) durante 3 temporadas. Para ello, él rechazó una propuesta del club alemán Schalke 04.
"Mi idea inicial era quedarme (en Corinthians), pese a tener una propuesta muy buena de Alemania con un sueldo 3 veces mayor que el que recibo aquí... Yo no elegí a China, China me eligió. Un jugador sólo tiene 10 años para ganar dinero y cuando recibe una propuesta así, tiene que pensar en los hijos, en el futuro", explicó.
Renato Augusto había sido convocado para jugar en la Selección brasilera en las eliminatorias al Mundial de Rusia 2018. Él reconoció que podía perder ese privilegio al irse a China pero "es un riesgo que tengo que correr".
También el centrocampista Ralf se fue al Guoan, en una contratación que llevó al presidente de Corinthians, Roberto de Andrade, a criticar la forma como hacen negocios los clubes chinos: "El fútbol chino busca primero al jugador, lo seduce, y el club termina sabiendo que el jugador se va media hora antes de su partida. Ellos pagan la multa (por la recisión contractual) y ya está... ".
Horas después, el Tianjin Quanjian compró al volante Jadson.
A la liga china han sido transferidos Robinho, Paulinho, Ricardo Goulart, Luis Fabiano y Diego Tardelli, y allí dirigen los ex seleccionadores de Brasil, Luiz Felipe Scolari y Vanderlei Luxemburgo.
La FIFA ya mira hacia China
Ali Bin Al-Hussein, vicepresidente de la FIFA, señaló que "China merece una FIFA que le ayude a construir una liga que atraiga a los mejores jugadores en su mejor momento".
También destacó las medidas tomadas por el presidente chino, Xi Jinping, para cortar de raíz la corrupción en el fútbol de este país y para promover la formación de jóvenes y la enseñanza de este deporte en las escuelas.
"El fútbol chino está avanzando en la dirección correcta y sin duda organizará un día una Copa del Mundo... China ya acogió con éxito unos Juegos Olímpicos y organizaría una Copa del Mundo exitosa y a la altura", insistió.
La concurrencia a los estadios chinos aumentó notablemente. En 10 años, la liga china duplicó su promedio de asistencia. El equipo donde jugará Jackson Martínez, por ejemplo, en 2008 registraba promedios de asistencia inferiores a 20.000 espectadores y en 2015 tuvo un promedio de 45.889 espectadores.
Hoy en día, la liga china ya registra un promedio de asistencia casi similar al de la liga italiana.
El dato que expone el poder chino consiste en que la China League One, que es la 2da. división, quedó en 4to. lugar en el ranking de inversiones en transferencias, 49,10 millones de euros, superando a la liga española, la liga francesa y la liga alemana.
Al inicio de esta temporada, 5 de los 10 traspasos más elevados del mundo pertenecen a la liga china. Sin embargo, el valor del mercado de toda la liga china es inferior al de, por ejemplo, equipos como el Atlético de Madrid o el Liverpool; y hay un largo camino por delante si se trata de ganar competitividad.
Pero en 2013, la inversión total en China de transferencias rondó los 25 millones de euros; en 2015 llegó a 90 millones y en 2016 superpo los 400 millones de euros: los chinos movilizaron 260 jugadores, el país asiático con mayor actividad de contrataciones en el semestre y el N°9 en todo el mundo.
Los chinos comienzan a dimensionar que los deportistas de entre 20 y 27 años están en el mejor momento de su carrera y son los que deben seducir con cifras astronómicas.
Jorge Barraza, en una columna para el periódico El Tiempo, de Bogotá, expresó que “más que una oportunidad, el nuevo mercado reviste un enorme riesgo para Suramérica, por ser gigantesco y archimillonario. Lejos de pensar que podemos venderle jugadores, hay que reflexionar en cómo quedarán nuestros torneos, ya diezmados, si cada año China se lleva 30 o 40 buenos profesionales”.
El siguiente reto de los clubes chinos será atraer a los televidentes globales. Su debilidad consiste en los horarios, que estarían a contramano de mercados como el europeo y el latinoamericano. Pero nunca hay que subestimarlos...