Según el texto de Félix Piacentini, director de NOAnomics: "De esta forma se abandona la relativa prudencia en la incorporación de personal que se observó en el bienio 2013-2014 con tasas promedio del 2% (las más bajas desde 2003 junto con el 2006), para retornar a los incrementos anuales promedio que se podían contemplar entre 2009 a 2012 (3,5% promedio anual). Sin embargo alrededor de este promedio hay muchísima heterogeneidad con casi la mitad situándose por encima y la otra por debajo."
En un escalón más abajo aparece el pelotón conformado por los otros 8 distritos que se sitúan por arriba del promedio con Río Negro (5%), Tucumán (4,6%), Santiago del Estero (4,2%), Neuquén (3,9%), Corrientes (3,9%), Córdoba (3,8%), Santa Fe (3,4%) y Formosa (3,3%).
El resto del informe:
"Ya con la estimación del año 2015 se puede tener un panorama completo de lo explosivo que ha sido el crecimiento del empleo público en la mayoría de las jurisdicciones durante la era K. Para el consolidado de las 24 provincias se observó un aumento del 53% punta a punta entre 2003 y 2015, pasando de 1,4 millones a 2,12 millones de agentes. Pero claro, en este caso la varianza entre distritos es extrema.
Encabeza el ranking Tierra del Fuego, que más que duplica su dotación de agentes públicos desde 2003 al aumentar en un 108% hasta el 2015. También con incrementos muy relevantes aparecen Chaco (92%), Catamarca (88%), Salta (84%) y Santa Cruz (80%).
En tanto, en el rango de entre 74% a 56% se listan Corrientes, Santiago del Estero, Chubut, Río Negro y Neuquén. En las provincias más grandes el empleo público se agrandó en una proporción más cercana a la media con Buenos Aires en el orden del 56%, Córdoba 45%, CABA 44%, Mendoza 41% y Santa Fe 40%.
Obviamente esta enorme expansión de empleo público que se ha evidenciado desde 2003 ha tenido su correlato monetario al incrementarse el peso del gasto salarial en los presupuestos provinciales. Así, el gasto en personal consolidado de las 24 jurisdicciones más que se duplicó como porcentaje del PBI entre 2004 a 2015, pasando del 4,3% al 9,3% estimado para el año pasado.
Sólo entre 2015 y 2014 el gasto en personal aumentó su peso en el PBI en 1,3 punto porcentual (del 8% al 9,3%). A pesar de los riesgos crecientes que conlleva esta dinámica de ampliación desmedida del empleo público, luego de la relativa calma de 2013 y 2014 volvió el “siga siga” y la “grasa” del Estado se sigue acumulando."