Cabe recordar que hace apenas algunos meses quedaba oficializado el acercamiento de Perechodnik a Scioli, en una foto que Rabolini compartió en las redes sociales junto al consultor, quien también es parte del directorio de la empresa de energía bonaerense Edelap.
De hecho, esa foto generó una crisis dentro de Poliarquía ya que el sciolismo explícito de Perechodnik atenta contra la credibilidad de las encuestas que realiza su empresa. Y al hacerse público el vínculo estrecho del encuestador con el gobernador bonaerense, la oposición salió con los tapones de punta. En ese sentido, Elisa Carrió incluso llegó a decir que “Poliarquía atenta contra la República y la transparencia electoral, todo pagado por Scioli”.
Dicen que Perechodnik aspiraba a que Scioli lo nombre como canciller del futuro gobierno. Pero Scioli perdió en el balotaje. Y Perechodnik se fue inmediatamente detrás del macrismo.
Un año antes, Poliarquía ya había sido noticia cuando, en mayo de 2014, Sergio Berensztein, uno de los socios de la empresa, dejaba su puesto, aparentemente, porque no estaba de acuerdo con un trabajo que mostraba un acercamiento importante de Scioli a Sergio Massa. Otra especulación que circulaba por entonces indicaba que la fuga de Berensztein estaba motivada por diferencias en torno a los manejos financieros de Perechodnik, que fundó la consultora tras haber sido asesor del bloque de senadores radicales bonaerenses y que también, como se dijo, era director de Edelap.