Dos semanas atrás, Maduro ordenó el cierre de la frontera entre Táchira y Norte de Santander y el estado de excepción en 10 municipios fronterizos, medida que generó una ola de deportaciones y emigraciones de Venezuela hacia Colombia.
Alrededor de 8.000 colombianos salieron de Venezuela por temor a ser deportados sin sus pertenencias en las últimas semanas. Al menos 1.200 colombianos fueron deportados y unos 8.000 migraron por voluntad propia, según cifras oficiales.
La medida fue rechazada en su momento por el gobierno colombiano, que alegó que los derechos humanos de miles de colombianos fueron violados al ser desplazados "forzadamente" de sus casas.
En el estado Táchira en Venezuela, también fronterizo con Colombia, ya había 5.000 militares desplegados en zonas de seguridad desde mediados de agosto, cuando se inició el cierre unilateral de la frontera por orden de Maduro.
Caracas justificó la decisión de ese primer cierre alegando un ataque a militares venezolanos durante una operación anticontrabando, que el mandatario atribuyó a "paramilitares colombianos".
No obstante el conflicto bilateral escaló cuando ambas cancillerías llamaron a consultas a sus embajadores, en medio de acusaciones de violaciones de derechos humanos de los afectados.
En medio de acusaciones de parte y parte, tanto el presidente Santos como Maduro dijeron este lunes por separado que estaban abiertos a la mediación de los vecinos suramericanos.
"Reitero mi disposición a reunirme con el presidente Maduro para que a través de un diálogo serio y respetuoso podamos resolver los problemas de la frontera, que afectan tanto a colombianos como a venezolanos", dijo Santos en una declaración tras un consejo de ministros.
El mandatario colombiano reveló que la semana pasada habló con el presidente de Uruguay, Tabaré Vásquez, quien le "ofreció sus buenos oficios para facilitar el diálogo con Venezuela".
"Acepté su ofrecimiento y le comuniqué que estaba dispuesto a que esta reunión fuera, inclusive, en Montevideo si él lo consideraba necesario", añadió.
Por su parte Maduro dijo en la noche de este lunes que "aceptaba la mediación del gobierno de Brasil y de Argentina".
"Me propusieron, a nombre de la presidenta (brasileña) Dilma Rousseff y la presidenta (argentina) Cristina Fernández, una reunión o en Manaos o en Buenos Aires entre usted y yo", dijo dirigiéndose a Santos.