Según explican, se trata de una iniciativa que podría resultar factible porque ya es aplicada en las cárceles nacionales, en los consulados donde los argentinos votan desde el exterior, en Córdoba y en Santa Fe. La idea es simple: una ampliación y complementación del sistema ya existente y no una modificación. Sería una boleta con todos los candidatos impresos en la misma en la que el votante debería marcar cuál elige. Estaría en manos del presidente de mesa y podría ser solicitada en caso de falta de boletas para así garantizar que todos puedan votar al candidato que deseen si problemas.
La segunda nota: “Llevan al Congreso el reclamo para cambiar la ley electoral”:
Diputados y senadores de los principales bloques de la oposición reclamaron ayer, al unísono, que el Congreso sancione cuanto antes una reforma del régimen de votación, posibilidad que el oficialismo siempre ha resistido.
La oposición es consciente de la imposibilidad de instrumentar un cambio en el sistema electoral antes de los comicios nacionales de octubre. Sobre todo cuando restan apenas dos meses para la fecha de concurrencia a las urnas; es logísticamente impracticable, y así lo advierte la propia justicia electoral. Pero ése no es el único problema: el oficialismo, mayoría en ambas cámaras del Congreso, no parece dispuesto a modificar el actual statu quo. El sistema hoy vigente le resulta más que conveniente y, hasta ahora, nunca se avino a las propuestas de cambio de la oposición. Sin ir más lejos, en la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara baja duerme, desde hace meses, un predictamen sobre boleta única que había acordado la oposición.
Clarín; “La oposición reclamó que se implemente la boleta única para octubre”:
Se propuso algo que fue calificado como un paliativo: que en todas las mesas de votación del país haya boletas únicas complementarias, es decir las mismas que utilizan para votar los presos en las cárceles y los argentinos residentes en el exterior.
En la Cámara Baja hay 18 proyectos de ley con estado parlamentario de todas las fuerzas de oposición que proponen la modificación del sistema de votación.
Entre las fuerzas opositoras hay coincidencia en cambiar el sistema pero no sobre cuál debería adoptarse: mientras los radicales sostienen que debería ser uno de boleta única como el que se aplica, por ejemplo, en Santa Fe, los macristas consideran que debería ser el de boleta única electrónica, como el que se utilizó por primera vez en las elecciones porteñas de este año. El debate parlamentario de la modificación del sistema de votación podría llevar cómo mínimo entre 6 y 8 meses. Pero para cambiar el sistema sí o sí se necesitará el acompañamiento del kirchnerismo: para hacerlo se necesitan una mayoría calificada de dos tercios de los miembros presentes del Congreso.
Página/12; “Cómo hacer campaña con un reclamo imposible”:
Referentes de la oposición en el Congreso hicieron una puesta en escena para reclamar que se cambie el sistema de votación para las elecciones presidenciales. Los especialistas lo consideraron imposible y además peligroso.
La modificación del sistema de votación en medio del proceso electoral “no debe ni siquiera discutirse”, dado los “escasos tiempos y la imposibilidad de preparar” a las autoridades, aseguró el director de la empresa responsable de la implementación del sistema de boleta electrónica.
“Hay infinidad de cuestiones que tienen que ver con el marco legal” por las que “no es debido ni válido” cambiar las reglas de juego en este momento, aseguró Sergio Angelini, director del Grupo MSA, que se encargó de poner en marcha la boleta electrónica en Salta y la ciudad de Buenos Aires.
Además, le pidieron a la Cámara Nacional Electoral que habilite para octubre un sistema de Boleta Unica Complementaria para prevenir el robo de boletas. “Eso no existe en ningún lugar del mundo, no tiene precedentes”, opinó al respecto un especialista consultado por Página/12.
Tiempo Argentino; “Repudio a la maniobra opositora para cambiar el sistema de votación antes de octubre”:
El oficialismo salió a cuestionar con duros términos el intento de modificar las reglas de juego en la próxima elección imponiendo sin ensayo la boleta única. La oposición admite que no dan los tiempos, pero agita la confrontación.
Aferrada a la intención de sacar el máximo rédito político de la situación en Tucumán, la oposición convocó a un conferencia de prensa en la que insistió con la necesidad de realizar urgentes cambios para las elecciones de octubre, lo que implica un virtual cambio en las reglas de juego a menos de dos meses de las elecciones generales del 25 de octubre. Después de agitar mediáticamente esta propuesta, sus referentes asumieron que eso no será posible en estos comicios. Desde el oficialismo tildaron a la propuesta como "desopilante" y "de mala fe".