Booth sostuvo que “también era un magnífico ser humano” y añadió que “era un piloto ferozmente motivado, pero a la vez era tremendamente cálido, humilde y una persona muy agradable que iluminó nuestro garaje y nuestras vidas”.
La escudería Ferrari, donde Bianchi se formó como piloto en la academia de jóvenes talentos, se despidió del galo en Twitter.
“Este chico nació con nosotros y le veíamos como nuestro piloto de futuro”, señaló el ex presidente de Ferrari, Luca di Montezemolo a la BBC.
A raíz del accidente que sufrió Bianchi en Suzuka, la competencia debió suspenderse a 7 vueltas del final por lo que el francés, que corre en la escudería Marussia, de 25 años, tuvo que ser trasladado en una ambulancia por carretera.
Entonces, la grúa comenzó las maniobras para quitar el coche del alemán de la pista, y ocurrió el impacto mucho más grave de Jules Bianchi contra la grúa que retiraba el auto del alemán.
A la complicada carrera a la que se tuvieron que enfrentar los pilotos, en la que desde el principio ya fue evidente que sería casi permanente la presencia del coche de seguridad por la intensa lluvia, se añadieron hasta 2 banderas rojas: Una, a causa de las condiciones meteorológicas de las primeras vueltas de la prueba, bajo las que casi era imposible correr con tanta agua en el trazado; y otra dando por finalizada la carrera a 9 vueltas del final por el accidente de Jules Bianchi.
El accidente fue el más grave en el que se ve implicado un piloto en un fin de semana de carreras desde que el brasileño Felipe Massa estuviera a punto de perder la vida en 2009 en Hungría, tras ser golpeado en el casco por un resorte que salió despedido del vehículo que le precedía.
Por otra parte, Bianchi había expresado su deseo de reemplazar a Fernando Alonso en Ferrari, antes de su accidente.
El francés sufrió el accidente más grave en la F1 desde la muerte de Ayrton Senna en 1994.
El reporte concluyó que el monoplaza de Bianchi chocó con la grúa a 126 kilómetros por hora y declaró que los servicios médicos actuaron como debían.
Según el mismo informe, ni una cabina cerrada en el automóvil ni un elemento protector alrededor de la grúa hubieran protegido a Jules Bianchi de la grave lesión cerebral que sufrió y que nueve meses después provocó su muerte.