La fábrica de GM en Gravataí, municipio en la región metropolitana de Porto Alegre (sur de Brasil), era la única de la terminal en Brasil que no había adoptado medidas para reducir la producción.
General Motors también está paralizando la producción de sus modelos Cruze, Spin, Cobalt y Montana, en las otras plantas de Sao Caetano do Sul, Sao José dos Campos, Mogi das Cruzes y Joinville.
VW, en tanto, otorgó 10 días de vacaciones colectivas en mayo y parará la producción este viernes 12/06.
Scania, en tanto, paró la producción todos los lunes de mayo y detendrá también la fabricación de camiones el viernes.
Del 29/06 al 08/07 dará vacaciones colectivas a 2.000 empleados.
También adoptaron frenos en la producción Ford, en Bahia; y Mitsubishi y Hyundai, en Goiás.
“Por ahora no hubo despidos en Gravataí, pero el clima es de mucha preocupación. La empresa espera una recuperación sólo a partir de diciembre y la incertidumbre de los trabajadores (por posibles despidos) es total”, afirmó el tesorero del Sindicato de los Metalúrgicos de Gravataí, Gualberto Cetrullo.
Según datos divulgados esta semana por la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos (Anfavea), la fuerte caída de las ventas de automóviles en Brasil ha obligado a los fabricantes a despedir numerosos empleados o concederles vacaciones colectivas o licencias para reducir su producción.
De acuerdo con la patronal, el sector automotriz empleó en mayo a 138.200 personas, con una contracción del 1% respecto a abril y del 9,2 % frente a mayo de 2014. Además, otros 25.000 empleados del sector estaban en mayo de vacaciones, de licencia o con su contrato provisionalmente suspendido.
“Tenemos, sin duda alguna, un excedente de personas en nuestras fábricas. El nivel de empleo es equivalente a 2010 y 2011, mientras que el nivel de producción es de 2006 y 2007″, afirmó el presidente de la Anfavea, Luiz Moan.
Brasil produjo en mayo pasado 210.086 vehículos, lo que supuso una reducción del 25,3% respecto al mismo mes del año anterior, y en el acumulado de los primeros 5 meses de 2015 fabricó 1 millón de unidades, un número un 19,1% inferior al del mismo período de 2014.
La caída de la producción es reflejo del desplome de las ventas y de las dificultades económicas que atraviesa el país.
El sector automotor se encuentra en retroceso desde que el Gobierno suspendió los descuentos fiscales de estímulo que le concedía.
A este escenario se suma la desaceleración de la economía, que en 2014 sólo creció un 0,1 % y puede sufrir una contracción de hasta el 1,2 % en 2015, según las últimas proyecciones.