El concurso 102 de la Procuración General fue dispuesto para cubrir la vacantes existentes en las fiscalías federales 5 y 10. El tribunal evaluador que corrigió los exámenes estuvo presidido por la procuradora General, Alejandra Gils Carbó, e integrado los fiscales Gabriela Beatriz Baigún, Cecilia Alida Indiana Garzón, Adolfo Raúl Villate, José Ignacio Candioti Puyol. A ellos se les sumó el jurista invitado que fue Eugenio Sarrabayrouse.
El jurado no sabía los nombres de los postulantes y se corrigieron los exámenes en base a claves cifradas.
Según reveló Infobae en 2014, lejos en las calificaciones habían quedado secretarios de fiscalías de Cámara, de fiscalías de primera instancia o de juzgados, con mucha experiencia en la justicia federal pero sin militancia ni cercanía con el kirchnerismo.
Jueces y fiscales daban por descartado a fines de 2014 que si el Senado le aprueba el pliego, Picardi quedaría a cargo de la fiscalía federal 5. Allí está, entre otros, un caso por el que Picardi ha mostrado especial interés en reuniones con jueces y fiscales: la compra de la empresa Papel Prensa.
Conocido en los tribunales de Comodoro Py como "Franquito", ahora Picardi ocupará la fiscalía N°5, donde el fiscal subrogante Leonel Gómez Barbella pidió sin éxito indagar a Bartolomé Mitre, director de La Nación, y a Héctor Magnetto, CEO de Clarín, por la compra de la empresa.
En tanto, Paloma Ochoa fue designada en la fiscalía federal N° 10, que subrogaba Juan Pedro Zoni, que investiga los movimientos financieros del fallecido fiscal Alberto Nisman.