Pero los autónomos y los asalariados que ganan más de $25.000 siguen con los mismos mínimos, que están desactualizados respecto de la inflación. En consecuencia, si este año tienen ingresos superiores a los de 2014 pagarán más por Ganancias, muy por encima del 50%.
En diálogo con el diario 'Clarín', el especialista Andrés Mir, del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) hizo una estimación del impacto de los cambios en Ganancias. Como la medida oficial se basa en el cuadro salarial que existía entre enero y agosto de 2013, para saber cómo queda hoy un trabajador frente al impuesto el estudio calcula cuánto está cobrando ahora. Consideró que esos trabajadores recibieron en 2014 una suba salarial de 30% y en 2015 otro 25%. Con esa hipótesis, el IARAF calculó que en términos nominales esos trabajadores pagarán entre un 35 y 50% más que en 2014. Por ejemplo, un casado con 2 hijos que en 2013 ganaba $ 16.500 de sueldo bruto pasará a cobrar este año $ 26.813. Así, a este trabajador en 2014 le descontaban $ 1.414 por mes y en 2015 le descontarán $ 1.914. Representa un 35% más.
La conclusión del IARAF es que la reforma que anunció Kicillof no significará una reducción de Ganancias, “ya que a partir de que se materialicen los incrementos salariales de 2015 acordados o que se están negociando, verán incrementadas las retenciones mensuales tanto en términos nominales como en el porcentaje que representa en el sueldo del trabajador”.
Mir dijo al sitio 'Infobae' que: "La Resolución 3770 no trajo sorpresa alguna sobre lo anunciado, excepto que para el caso de los trabajadores que están en negociaciones de aumentos en paritarias no van a ver reducida la carga impositiva, sino que se incrementará en un porcentaje mayor al incremento de salario que reciban, aunque por supuesto será en menor medida del que hubiese tenido lugar antes de los cambios dispuestos en las deducciones para un tramo de ingresos".
El coordinador de la Comisión Tributaria de la Federación de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas (FACPCE), Marcelo Domínguez, calculó que a un trabajador soltero que en 2014 tenía un sueldo bruto de $20.000, le descontaron por Ganancias $1.624 por mes. Si en 2015 sigue con el mismo sueldo, por la suba del mínimo, le descontarán $1.134. En este caso, pagará $490 menos por mes, con una mejora del 3% en su ingreso de bolsillo. Pero como se estima una inflación del 25%, en términos reales, ese trabajador tendrá una pérdida salarial del orden del 20%.
La Fundación Mediterránea analizó los cambios y concluyó que “habrá un alivio en relación al escenario sin reforma, pero se pagará más que en 2014 o cualquier año previo”. Precisa que “los trabajadores con ingresos de entre 15 y 25 mil pesos en 2013 tenían que pagar este año Impuesto a las Ganancias por el equivalente a entre 12,2% y 19,6% de sus salarios. Con los anuncios de esta semana, la alícuota implícita se recorta a 8,7% y 18,7%, respectivamente”. Y añade: “Aún con ese alivio, la presión tributaria será mayor a la de 2014, cuando esos mismos trabajadores pagaron entre 4,6% y 12,8% de sus salarios y muy superior a la de 2013, cuando la carga fue de entre 0,6% y 7,7%”.