En el trabajo "Los Laboratorios Narcos de la Ciudad", que escribió el ex asesor del Ministerio de Seguridad de la Nación, Jorge Rodríguez, hay un texto muy interesante acerca del rol de la Comisaría 34 en el crecimiento y expansión del comercio narco en ese barrio.
Según el trabajo de Rodríguez, patrocinado por la Fundación La Alameda, "Hay un territorio liberado a 6 kilómetros de la Casa Rosada". La presentación detalla relaciones entre el grupo narco y las fuerzas policiales, y sostiene que el vínculo incluye a "jueces y fiscales".
En verdad, se trata del contenido de 2 correos electrónicos que Rodríguez habría enviado a la por entonces ministra de Seguridad, Nilda Garré, hoy día embajadora argentina ante la Organización de Estados Americanos.
Los textos son de 2011 pero Rodríguez ha afirmado, a Urgente24 Radio, que siguen teniendo actualidad en cuanto a la relación entre los narcos y los policías, situación que permite la proliferación del comercio ilegal y tóxico en el barrio.
Lo que escribió Rodríguez:
"El prontuario histórico de la Comisaría 34º de Policía Federal es verdaderamente casi tan extenso como la Biblia.
Mi Informe nº 46 a la sra. Garré fue un análisis de los delitos policiales referentes a dicha comisaría:
Subject: =Quintas Comisaría34º
Date: Thu, 23 Jun 2011 17:24:48 -0300
“En el Informe de Comisarios y Sub Comisarios del día 13.5 último, mencioné que junto a otras personas estábamos abocados a conseguir información para poder tratar de definir en alguna medida, la infinidad de “quintas” que caracterizan a la Comisaría 34º. Seguramente aún
quedan pendientes de individualizar algunas cuantas más, ya que solo se pudieron identificar 40 y nos mencionan que serían realmente unas 60”.
El principal caudal informativo del presente, se origina en información proveniente de distintos efectivos policiales, la mayoría de los cuales me han solicitado reserva de su identidad, no así el Cabo Primero XX –principal fuente de este informe- actualmente en otra Comisaría, pero que prestó 6 años de servicios en la 34º (hace unos días le solicité a Ud. el retiro de las calles del sr. YY, justamente por considerar que algunos de los delincuentes que forman parte de la Brigada 34º, podrían cobrarle la factura resultante de haberle afectado sus “negocios”). Ya le había informado a la señora Garré que el Comisario Beraldi en su paso por la 34º, le armó una “cama” para que lo mataran en la 1.11.14 porque desobedecía su orden de no realizar procedimientos por sustancias estupefacientes.
Se detallaron en el Informe los 40 puntos de cohechos buena parte restoranes, pizzerías, bares, farmacias, empresas de distintos rubros, supermercados chinos por supuesto, revendedores de autos, concesionarias oficiales de vehículos, lavaderos de coches, estaciones de servicio.
Mucho de estos lugares se cubrían con policías del sistema “parada fija”, que consiste en un personal que siempre tiene el mismo horario.
Algunos contaban con policías del sistema de “cuartos” es decir de horarios que rotan toda la semana (los que están de 0 a 6 hs. la semana siguiente están de 18 a 24 hs.) y los menos eran cubiertos con servicios de adicionales, una suerte de horas extras de los policías. Es más la
pizzería ubicada en la esquina de Inclan y Boedo, sigue teniendo un uniformado hasta que cierra en la madrugada.
Además se les cobraba y se les sigue cobrando a las decenas de combis truchas totalmente irregulares que salen desde Perito Moreno y Sáenz y a la más de una centena de vendedores ambulantes que se ubican a lo largo de Av. Sáenz de las dos manos -ambas veredas pertenecen a la 34º- los cuales abonaban entre 200 y 500 pesos semanales conforme la capacidad de sus ventas. Mencioné además que muchos de los mismos vendían mercaderías robadas en distintos procedimientos policiales y que caían en manos del increíble Comisario Jorge Orellano y sus
adláteres. Solo pude localizar un bar prostíbulo ubicado en Centenera entre Rabanal y Sáenz, que todavía sigue existiendo y en el cual se vende obviamente cocaína.
También hay que decir que en Sáenz entre Perito Moreno y Grito de Asencio pegada a la estación Sáenz, se ubica la ya mencionada Feria de los Pájaros que opera los días domingos y que si bien se ubica del lado de la 32º -su jurisdicción sería “puertas adentro”-, en la vereda se ubican cientos de vendedores de animalitos y los integrantes de la Brigada 34º aún hoy les siguen cobrando religiosamente. En este lugar se venden todo tipo de especies protegidas por catálogo y hasta por páginas web –ofidios, pumas, aves, etc.- de manera que se mueve muchísimo dinero y por consiguiente es una fuente recaudatoria policial delictiva muy importante. Hace unos años fue detenido un personaje que vendía en el lugar y al ser allanado su domicilio ubicado en las torres contiguas al Carrefour de Av. La Plata –también jurisdicción 34º- se encontraron en el mismo cerca de una centena de ofidios de distintas especies y roedores para su alimentación (el imputado alegó ser estudiante de Biología, su padre puso el dinero y en algunas horas el Juez que actuó en el caso, obviamente dispuso su excarcelación).
Personalmente pude observar en esas veredas la compra-venta de un puma que se realizaba con un catálogo de fotos y en la que el vendedor sostenía que lo tenía a diez cuadras del lugar, e incluso a veces pueden verse hasta culebras vivas a la venta.
Actualmente a pesar que la jurisdicción 34º es cubierta por Gendarmería desde el Operativo Cinturón Sur, puedo dar fe que los integrantes de la “brigada judicial” 34º siguen yendo a percibir sus coimas a bordo de la camioneta Ford Ranger gris dominio IRX 390 a los delincuentes y traficantes del barrio Charrúa, a los vendedores ambulantes de Sáenz, a las combis truchas y a las manzanas de la nº 1 a la 7 de la Villa 1.11.14. Esta cuestión la detallé en una declaración testimonial realizada en el Juzgado Federal Criminal y Correccional nº 1 el día 3 de diciembre último, en calidad de testigo de una Causa de venta de sustancias estupefacientes en la manzana nº 6, cuestión que volveremos a mencionar en próximas líneas.
Debo mencionar además, que tengo una cuestión personal contra estos policías, por cuanto en los años 2005 y 2006 tuve un Ciber en jurisdicción 34º en el cual robaron tres veces a mis hijos quienes lo atendían durante el día y más allá de que Orellano intentó venderme
protección luego del tercer robo, busqué a los ladrones por más de un mes y cuando los ubiqué viviendo a unas seis cuadras de mi negocio, le pasé todos los datos al comisario Villar quien se dedicó a encubrirlos, razón por la cual denuncié a ambos jefes penalmente en Presidencia
de la Nación y también por escrito al sempiterno ministro Aníbal Fernández.
Bueno, como ya mencioné Orellano ascendió luego a Comisario y actualmente es ya Comisario Inspector: las cajas recaudatorias de las comisarías no se tocan por ningún motivo y los principales recaudadores siempre son protegidos por los funcionarios políticos. Si alguien tiene dudas puede intentar ubicar a Gustavo Palmieri y Natalia Federman para respondan sobre estas cuestiones.
Paradójicamente a la protección de los recaudadores de parte del Ministerio de Seguridad Nacional, debo decir que el día 30 de junio del 2011, le escribí a la Ministra Garré detallando a seis policías de la 34º sumamente honestos, los cuales además eran mis fuentes de información. En ese escrito le solicitaba que ante los traslados que se iban a operar por cuanto la 34º achicaría su personal, quedando “puertas adentro” en las ya mencionadas tareas administrativas y judiciales, sería importante que los mismos permanecieran en la comisaría para que me siguieran informando. Bien, como ya imaginara el lector todos fueron trasladados.
El 10 de mayo 2012 en otro Informe titulado Delincuentes de la 34º, plantee que era un despropósito que la 34º “residual” contara con 104 efectivos, si su finalidad eran básicamente los trámites judiciales. También detallé los prontuarios de 20 policías que prestaban servicio en la misma. Vale como ejemplo citar las bondades del Comisario Roberto Juan detalladas en esas líneas: “Quien fuera su chofer durante unos dos años el Cabo Simón Diego, fue detenido en aquel momento por la Comisaría 38º, intentando robar una madrugada un negocio de venta de repuestos de calefones y estufas ubicado en Directorio 2750.
En su poder se encontró un tracking que permitía escuchar las modulaciones de la Circunscripción VI, unos ciento cincuenta mil pesos en su vehículo, como también importantes cantidades de cocaína (se trataba de una banda policial integrada entre otros por el Sub Inspector Rapisardi también de la 34º, quien fue detenido posteriormente también en jurisdicción 38º al boquetear la fábrica de cosméticos Silkey de la calle Pedernera).
Juan se hizo el tonto con Simón durante más de dos años, ya que además de ser ladrón vendía y consumía cocaína. También era ciego respecto del Sub Inspector Rapisardi ya que como jefe de calle del Cuarto IV, en su horario de 0 a 6 hs. era cuando más coches se robaban en la jurisdicción. Infinidad de policías y quien suscribe estas líneas le mencionamos a Juan, que Rapisardi llevaba en el patrullero un arrancador electrónico de automóviles. Oportunamente además, Juan me solicitó información “para realizar procedimientos” –concretamente se interesó por la venta de sustancias, piratas del asfalto y prostíbulos y no le dio curso legal a estas cuestiones y en algunos casos directamente envió a Simón y otros poli ladrón a “cortar boleto.”
Agregaba a estas cuestiones: “En todos los casos los integrantes de la “brigada cola”, les hacen creer a los delincuentes y traficantes que ellos luego de cobrarles “arreglan” a su vez con los gendarmes, situación de la cual estos últimos están al tanto y ha ocasionado algunos
choques y también pugilatos. Cuando van a cobrar al Barrio Charrúa suelen estacionar los vehículos en las calles Itaqui y Charrúa como también en Charrúa y F. Rivera en cercanías del Centro de Salud, cuestión confirmada por los gendarmes que cumplen la custodia del lugar (comunicada la novedad a sus superiores recibieron órdenes de no intervenir).
Cuando concurren a la Villa especialmente a la Manzana 1 suelen dejar la camioneta IRX 390 en la estación de GNC de Cruz y Crespo para pasar más desapercibidos, caso contrario concurren con un vehículo más discreto al que estacionan en Perito Moreno entre Cruz y el primer puente, cuestión que también suele ser apreciada por los gendarmes que cumplen funciones en el puesto ubicado en la vereda de enfrente (también recibieron órdenes de hacer la vista gorda de parte de sus superiores). Al Barrio Illia concurren también asiduamente para cobrarles a los “cañeros”, a los “cortadores” de autos, a los ex secuestradores que han cambiado de rubro delictivo y al sinnúmero de traficantes que viven y venden en el Barrio.
Aunque resulte obvio, se sugiere realizar un análisis patrimonial de los cuatro brigadistas y muy especialmente chequear los resúmenes de sus tarjetas de crédito del Banco Patagonia, ya que la información con que cuento de distintas fuentes policiales y del Banco, indica que varios presentan recurrentes gastos mensuales de veinte mil o de veinticinco mil pesos (con ingresos que no superan los ocho mil pesos mensuales). Un buen porcentaje de los policías que permanecieron en la “34º residual”, debieron abonar entre 3 mil y 4 mil pesos para conservar sus puestos en la Comisaría”.
En este sentido paso a detallar una pequeña perla que demuestra en agosto 2012, una vez más el encubrimiento de parte de los funcionarios del Ministerio de Seguridad, respecto de los policías delincuentes:
Subject: = Corte de boleto de la 34º
Date: Wed, 29 Aug 2012 18:31:14 -0300
“Hace un rato los ladrones de la 34º –estimo que pertenecientes a la “brigada judicial”- movilizándose en la camioneta doble cabina cuyo dominio comienza con IRX asignada a la Comisaría, interceptaron una camioneta Kangoo en la calle Arbeletche altura 1084 de una manera delincuencial cruzándose para evitar la salida de la misma. Luego entraron a la finca en la que existe un establecimiento textil familiar seguramente bastante irregular y permanecieron en el mismo más de 20 minutos. Estos vecinos de nacionalidad boliviana que hace algunos años viven en el barrio, no están dispuestos a realizar la denuncia pero me confirmaron que fueron coimeados por los 3 delincuentes policías.
Realicé dos llamados al nº 911 desde mi celular XX a las hora 15 y 50 minutos y luego a los 5 minutos, solicitando la presencia de patrulleros de Gendarmería, mencionando el carácter de polis gratas de los 3 delincuentes y que además del “corte de boleto” podíamos estar en
presencia de otros delitos mayores. Luego me llamó un Principal que dijo ser jefe de servicio del 911. En los tres llamados mencioné mi pertenencia al Ministerio y demás cuestiones relevantes con el fin de agilizar la resolución del tema. En ningún momento apareció ningún
patrullero, al menos hasta ahora que son más de las 18 hs. Los 3 polis gratas llevaban al menos un handy que les permite escuchar las modulaciones de Comando. Se desaprovechó una excelente ocasión para sorprender a los delincuentes in fraganti delito”.
Lo que no decía el mail que llamé varias veces a la secretaría privada ministerial comentando lo que pasaba y tampoco logré que se hiciera nada al respecto, también llamé al celular y al teléfono de línea de la oficina de un Director Nacional llamado Ricardo Dios y tampoco logré que se abocara a cumplir con sus funciones. Recuerde lector, la caja recaudatoria policial debe ser inmune a cualquier denuncia.