Días atrás, las partes implicadas en la investigación revelaron que Andreas recibía tratamiento psiquiátrico y tomaba antidepresivos: tranquilizantes y otros medicamentos.
Lufthansa, que reconoció esta misma semana que en 2009 había sido informada por la escuela de formación de que Andreas sufría "depresiones severas", todavía no ha querido hacer declaraciones sobre esta última información.
'Die Welt' añadió que el copiloto se sometió hasta a 6 exámenes de idoneidad desde 2009 y en todos fue declarado "apto".
El diario agregó que, según un experto en el tema consultado, en el centro médico de Lufthansa en Frankfort estaban abrumados y tenían cada vez menos tiempo para realizar dichos "exámenes"; y que Lufthansa sólo tendría 11 examinadores para los pilotos de categoría superior, y de estos, 2 estarían trabajando en un régimen de medio tiempo.
La compañía, no obstante, se ha excusado sobre la posibilidad de tener pocos efectivos para realizar las pruebas de salud y reconoció que el servicio médico privado solo cubre una parte de los exámenes de idoneidad.
A su vez, el diario alemán 'Bild', el de mayor circulación, informó que el 60% de los pilotos que sufren algún tipo de depresión deciden seguir volando sin comunicarlo a los estamentos correspondientes.
El matutino obtuvo la información a través de un análisis realizado en 2013 por el departamento de medicina de la Organización Civil Internacional de la Aviación (ICAO), para el cual se analizaron 1.200 casos de profesionales del sector.
El estudio fue resultado de una investigación llevada a cabo entre 1997 y 2001, a propósito de la presión que sufren los pilotos y reconoció que el 15% de ellos decide tratarse en secreto, con medicamentos que consiguen de sus propios médicos, y apenas un 25% se lo confesó a la compañía de la que forma parte.