El letrado también pidió que el ex interventor de la PSA, Marcelo Saín, se presente a declarar bajo juramento: "Él está obligado a ofrecer este testimonio y a mí me va a interesar mucho escucharlo; me llama la atención que aparezca ahora, después de que la Presidente instalara esta hipótesis".
Saín había dicho que Lagomarsino se había presentado como un agente de inteligencia en 2005.
Sobre la entrega del arma a Nisman, Rusconi relató: "Subió (Lagomarsino) como siempre por la puerta de servicio. Comenzaron a hablar y ahí sorpresivamente el fiscal le preguntó si tenía un arma. Él se sorprende mucho. '¿Qué me estás preguntando?', le respondió Lagomarsino”.
"Él le contó que tenía un arma vieja, que no estaba mantenida. Nisman le insistió y le dijo que tenía miedo por la seguridad de sus hijas y mencionó a algún fanático que podría intentar hacerles daño. Lagomarsino le pidió tiempo para pensar dónde podría estar el revólver", prosiguió el relato.
Tras esa conversación, Rusconi dice que Lagomarsino se retiró a su departamento a buscar el arma que luego le llevó a Nisman. Es al regreso de la entrega del arma que le llama la atención al licenciado en informática que el fiscal lo invitara a retirarse por el ascensor principal, donde se encuentra con otras cinco personas que ahora la fiscal Fein está buscando para tomarles declaración.