Sin embargo, el presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, aseguraba el pasado 5 de enero que su Gobierno, a diferencia del anterior, no dialogará con las pandillas, pues eso está al margen de la ley.
Hasta la fecha, el expresidente de la República, Mauricio Funes y los mediadores de la tregua iniciada en 2012 insisten en que aquello no se trató de un pacto con el gobierno, sino de un acuerdo unilateral entre pandillas y que la participación oficial consistió únicamente en dar "facilidades", siendo la principal transferir a los líderes pandilleros desde la cárcel de máxima seguridad de Zacatecoluca a cárceles de menor rigor. Al parecer, esta "facilidad" otorgada por el gobierno de Funes se mantiene.
Hasta el día 17, día en el que se tomó lo que Mijango llama "la decisión", enero estaba siendo un mes trágico. En los primeros 17 días de 2015 no hubo un solo día en el que la cifra de asesinatos fuera inferior a 10, con un total de 239 salvadoreños asesinados en ese período, un promedio de 14.1 diarios. Hay que remontarse casi tres años, hasta febrero de 2012, para hallar un promedio superior. Y febrero de 2012 fue el mes inmediatamente anterior a la tregua.
Desde el domingo 18 hasta el jueves 22 de enero, el promedio diario de homicidios cayó a 4.6, incluyendo el propio jueves 22, en el que no se registró ningún asesinato, algo que no se registraba desde hace más de un año.
Reducción
El director de la Policía Nacional Civil (PNC), Mauricio Ramírez, aseguró que en la última semana se ha registrado una disminución en el número de homicidios.
Cifras de la policía indican que hasta la primera quincena de enero se registraba un promedio de entre 11 y 14 homicidios a diario, pero en los últimos días esa cifra ha disminuido a cinco y, es más, el pasado 22 de enero no se registró ningún asesinato en el país, de acuerdo al subdirector de la PNC, Howard Cotto.
Ramírez atribuyó, en parte, esa reducción a los planes de seguridad que se implementan.
El gobierno salvadoreño, que recientemente anunció un millonario plan de combate a la violencia en el país y que, entre otras áreas, abarca aspectos de persecución penal, prevención y rehabilitación, achaca a las pandillas ser las responsables de la mayoría de asesinatos que suceden en el país y entre sus víctimas se cuentan policías.
Ante esto último, el gobierno pidió a la policía hacer uso de sus armas para defenderse de las pandillas.
En El Salvador son muchos los problemas sociales que afectan pero uno de los grandes acontecimientos que son testigos todas las personas son las “Pandillas o Maras”.
Según datos estadísticos de cada 100 personas que mueren en El Salvador 40 de ellos son por la delincuencia, en este caso por diferentes formas de asesinatos, violaciones, robos, hurtos entre otros.
40 de cada 100 muertes en El Salvador se atribuyen a las pandillas.
60 mil pandilleros recorren todos los días las calles de ese país centroamericano.