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Dinosaurio 2014 a Exxon, por el fracking (shale)

Gernot Kalkoffen, presidente del consorcio energético de Exxon Mobil en Europa, se hizo merecedor de la distinción del "Dinosaurio del Año 2014". En USA, gracias al fracking, se ha conseguido superar la barrera de los 9 millones de barriles por día. Desde el año 2008 la producción de petróleo en la mayor economía del mundo no ha parado de crecer... hasta que el precio se derrumbó. Todavía es incierto el futuro pero ya comenzaron duros ajustes. El precio del petróleo es la mitad de su nivel hace 6 meses, y va camino de registrar el mayor descenso anual desde 2008, culminando otro año nefasto para las materias primas.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La organización ecológica alemana Alianza para la Protección de la Naturaleza (NABU) destaca, cada año, la postura más retrógrada de cara al medio ambiente, a la que le concede el premio “El Dinosaurio del Año”. 
 
El 'galardonado' 2014 es el presidente de Exxon Mobil Central Europe Holding y de la Asociación Económica de Explotación de Petróleo y Gas (WEG), Gernot Kalkoffen.
 
Según NABU, él se hizo merecedor a dicho premio por su frivolidad acerca de los riesgos que representa la explotación de gas y petróleo a través del “fracking”, para extraer hidrocarburos en forma no convencional (lo que intenta la Argentina en Vaca Muerta). 
 
Hay gran preocupación internacional acerca de las técnicas de fracturación hidráulica, debido al riesgo de contaminación de las aguas subterráneas destinadas al consumo humano. Además, está la emisión de contaminantes que afecta la calidad del aire y cuyos efectos en la salud humana puede influir en el desarrollo de cáncer. Entre los aditivos utilizados en “fracking” se encuentran querosene, benceno, tolueno, xileno y otros formaldehidos.
 
Según NABU, Exxon Mobil sigue promoviendo –erróneamente– la explotación de gas natural con la ayuda del “fracking”. NABU teme que los bajos precios de esta técnica propicien un mayor consumo de energía. Además, el aumento de la explotación y fugas en las tuberías pueden aumentar las emisiones de metano, contribuyendo así al calentamiento global.
 
Kalkoffen sostiene que la producción de gas natural a través de “fracking” es segura. Según Exxon Mobil, la explotación de gas natural es una tecnología de transición para respaldar el cambio energético impulsado por el Gobierno alemán.
 
En USA, el fracking
 
La llamada "revolución del fracking" (shale oil) ha permitido a USA (hasta que el precio se derrumbó) convertirse en el mayor productor de petróleo del mundo, aunque no había podido dejar de importar para cubrir su propia demanda de crudo. Todavía debía importar cerca de 9,2 millones de barriles al día para cubrir todo su consumo de petróleo.
 
Los nuevos precios provocan un nuevo escenario, todavía incierto.
 
Según la US Energy Information Administration, en octubre 2014, USA produjo una media de 9.046.000 barriles al día, unas cifras no vistas desde 1974. Pero eso ya es historia antigua.
 
Esa historia había comenzado entre 2007 y 2008 cerca de un pueblo llamado Cotulla, entre San Antonio (Texas) y la frontera con México, donde se perforó el primer pozo en la gran formación conocida como Eagle Ford Shale, de roca sedimentaria muy rica en esquisto. Desde entonces los pozos y la inversión se multiplicaron en esa formación, donde hasta la fuerte baja del precio del crudo, trabajaban 116.000 personas.
 
"Fue una carrera por encontrar petróleo y nosotros encontramos toneladas", explicó Dean Hazelcorn, experto en materias primas, a The Wall Street Journal.
 
Más de 200 equipos de perforación se instalaron sólo en el sur de Texas, reventando y agujereando rocas para extraer shale oil. 
 
Entonces los sauditas ajaron el precio
 
La coyuntura
 
El desplome de un 49% del Brent desde junio –unido a la práctica reducción a la mitad del precio del mineral de hierro y la fuerte caída del carbón y el cobre– también contribuyó a lastrar el índice Bloomberg Commodity, -15,6% en 2014, nivel mínimo en 5 años.
 
Aunque el desplome del precio de referencia internacional podría dar un gran impulso a la economía global, ha provocado el caos en grandes exportadores como Rusia y Venezuela y ha obligado a las compañías a reexaminar sus planes de inversión y a buscar formas de reducir costes.
 
Las petroleras BP, Royal Dutch Shell, Total y Chevron han ordenado efectuar fuertes recortes en sus presupuestos.
 
Ya se habla de un recorte de hasta un 15% el salario de miles de trabajadores autónomos del petróleo y el gas en el Mar del Norte, donde es inviable extraer crudo con un precio internacional de menos de US$75. El Brent cotiza a US$57,31.
 
La estadounidense Chevron comunicó a las agencias de empleos temporales que reducirá sus salarios a partir del 01/01/2015 "para ajustarse mejor a los referentes de la industria y gestionar las presiones de costes", mientras que BP confirmó que había acordado reducir los salarios de 450 empleados en 15% a partir de año nuevo.
 
Un alto ejecutivo del petróleo señaló que la caída del crudo representaba "una oportunidad" para reducir los costes de las exploraciones en todo el mundo renegociando contratos con proveedores como las empresas de perforaciones. "La exploración es la actividad donde es más fácil hacer reducciones", aseguró.
 
Los analistas señalan que hay pocos indicios de que la situación vaya a cambiar –a causa de la combinación del aumento de la oferta de petróleo de alta calidad de USA y la baja demanda en Europa y Asia-. El miedo a que se produzca una saturación en la primera mitad de 2015 se impone al descenso de la producción de países como Libia, donde el recrudecimiento de un conflicto civil ha afectado a la producción. 
 
En el pasado la OPEP, que bombea más de 33% del petróleo mundial, redujo la producción ante el descenso del precio (en la crisis financiera de 2008, por ejemplo). Pero en noviembre de 2014, en la reunión del cártel en Viena (Austria), sus miembros mantuvieron la producción estable en 30 millones de barriles diarios, provocando el desplome de los precios. 
 
Arabia Saudí, el líder de facto del cártel, ha anunciado que no recortará la producción sea cual sea el precio "ya sea de US$40, US$30 o US$20 el barril". Ellos tienen un costo no superior a US$15, y en la guerra del crudo quieren hacer valer sus ventajas competitivas para barrer a los competidores, en especial a las fuentes de producción de alto coste –desde las arenas bituminosas de Canadá al 'shale' o 'fracking' estadounidense, las aguas profundas o 'pre-sal' de Brasil y el Ártico, que han reducido la cuota de mercado de la OPEP.

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