Un funcionario del Vaticano, que pidió reserva de su identidad, dijo a la agencia Reuters que la decisión "no se tomó por miedo, sino para evitar cualquier sufrimiento a aquellos que ya han sufrido", en referencia a los católicos en China que son fieles al Papa.
El Vaticano dijo que el Papa no se reuniría con ninguno de los premiados y que el secretario de Estado de la Santa Sede, el cardenal Pietro Parolin, les había enviado un mensaje de parte del Papa.
La última reunión entre un Papa y el Dalai Lama, que huyó a India tras un levantamiento fallido contra el Gobierno chino en 1959, fue en 2006, cuando el líder tibetano se reunió con el entonces Papa Benedicto XVI.
El Vaticano, que no tiene lazos diplomáticos formales con Pekín desde poco después de que el Partido Comunista tomó el poder en 1949, ha tratado de mejorar las relaciones con China.