Estos ideólogos propusieron programas para probar la inteligencia, la cría selectiva o la esterilización, que alimentaron directamente en el genocidio nazi. A pesar de que la eugenesia está actualmente ampliamente desacreditada, algunos grupos y personas la usan hoy como base científica de suposiciones racistas viejas.
"Durante los últimos 500 años, las personas aprendieron cómo interpretar y entender el racismo. El racismo está en nuestra vida cotidiana. Nos han dicho que hay cosas muy específicas que se relacionan con la raza, como la inteligencia, la conducta sexual, las tasas de natalidad, la agresión, el altruismo e incluso el tamaño del cerebro. Hemos aprendido que las carreras están estructuradas en un orden jerárquico y que algunas razas son mejores que otros", sostiene Sussman en su artículo sobre el libro en Newsweek.
"Incluso si usted no es un racista, su vida se ve afectada por esta estructura ordenada. Nacemos en una sociedad racista.Lo que muchas personas no se dan cuenta es que esta estructura racial no se basa en la realidad. Los antropólogos han demostrado desde hace muchos años que no existe una realidad biológica de la raza humana", concluye.