La cuenca del Arroyo Maldonado, inaugurado en 2012, con la ejecución de 2 aliviadores de casi 7 metros de diámetro y 4.579 metros de longitud el túnel corto y 9.864 metros el túnel largo; y los ramales secundarios, en ejecuciòn, con la tecnología más avanzada disponible en el mundo.
Esta obra ha beneficiado a 343.000 vecinos en el área crítica (el 11.2 % de los habitantes) y a 985.000 en toda la cuenca (el 32.1% de la población de la ciudad).
Falta resolver que involucra al Arroyo Medrano, motivo de anegamiento del llamado Barrio Mitre, que recibe el agua desde Provincia de Buenos Aires: Cristina Fernández de Kirchner construyó su Tecnópolis, en Villa Martelli (Vicente López), y tapó con homirgón una zona que antes actuaba como reservorio natural. Los ingenieros del Frente para la Victoria quizá obtuvieron su título estudiando por correspondencia... con todo el respeto que merece el estudio a distancia.
Acerca del arroyo Medrano (70% Provincia de Buenos Aires y 30% Ciudad de Buenos Aires), debe recordarse la reiterada intención del Gobierno porteño de acordar una solución trilateral: Nación (está en la zona por Tecnópolis), Provincia y Ciudad, en conjunto.
De todos modos, los de Macri están haciendo ya un trabajo sobre el arroyo Medrano, avanzando en un reservorio en el Parque Sarmiento, cercano a Villa Mitre. Hay un motivo estrátegio: es zona lindera con Vicente López, un municipio del PRO (Jorge Macri es su intendente municipal), afectado por la impresión de Cristina y su Tecnópolis.
El otro desafío para Macri se llama Arroyo Vega, que se encuentra en su 1ra. etapa, habiéndose llamado a licitación para los 2 tramos de la 2da. etapa. Es una obra que beneficiará a más de 315.000 vecinos, de los barrios que forman la cuenca: Belgrano, Colegiales, Villa Urquiza, Villa Pueyrredón, Parque Chas, Chacarita, Agronomía y Villa Devoto.
De todos modos, la 1ra. etapa del arroyo Vega ha resultado formidable, según los resultados comprobados horas atrás.
En especial en el Gran Buenos Aires, los enojos de los alcaldes municipales fueron para con la Administración Scioli. Probablemente no resulte totalmente cierto, y los jefes distritales también tengan su cuota de responsabilidad pero la oportunidad les resultó propicia para endosarle el desastre a la Ola Naranja.
Algunos problemas a contemplar en el GBA: en La Matanza, algunas obras que debían ser subterráneas se hicieron en superficie, probablemente porque se bajaban los costos de ejecución... pero llegó el agua y pudo comprobarse la diferencia.
Otro: el reclamo de intendentes que afirman que cuando se pasaron del Frente para la Victoria al Frente Renovador les fueron suspendidas las obras en ejecución. Lamentable que se juegue así con los vecinos/contribuyentes. Cuando les cobran impuestos, no les preguntan por quién votaron o votarán.