Sin embargo, el nuevo texto reza: “los titulares de las concesiones de explotación (ya sea que a la fecha de inicio de vigencia de la presente modificación hayan sido o no prorrogadas) y siempre que hayan cumplido con sus obligaciones como concesionarios de explotación, estén produciendo hidrocarburos en las áreas en cuestión y presenten un plan de inversiones consistente con el desarrollo de la concesión, podrán solicitar prórrogas por un plazo de diez años”. Si Báez no cumplió con sus obligaciones antes sin recibir sanciones, no hay mucha garantía que ahora se le aplique la norma.
Los yacimientos petroleros de Santa Cruz que están bajo control de Báez son Meseta Cerón Chico, Río Guenguel, Paso Fuhr, Tapi Aike, El Turbio y El Turbio Este.
La titular de la Coalición Cívica de Santa Cruz, Mariana Zuvic, cree que las modificaciones a la Ley de Hidrocarburos que propuso la Presidenta fueron realizadas pensando en Báez: “Es una ley hecha para Lázaro, que según mi información está buscando socios para invetir en sus áreas petroleras y con estos cambios saldrá beneficiado”.
Zuvic considera que las zonas concesionadas que maneja el empresario K podrían tener un enorme valor debido a que, según sus datos, los expertos de YPF llegaron a la conclusión de que allí existirían reservas de petróleo no convencional.
El ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, negó que con la nueva ley las licencias se vayan a prorrogar de manera automática, tal como afirma la oposición. “Las prórrogas sólo se otorgarán si hay inversiones y si las empresas presentan un plan de inversiones, no son automáticas”, dijo pero sin referirse al caso de Báez.