Luego se señalan los beneficios de dejar de fumar, desde una abstinencia de 20 minutos hasta el logro de estar 20 años sin cigarrillos. Entre 20 minutos y 48 horas, entre otras cosas, se advierte la “normalización de la presión arterial y frecuencia cardíaca (pulso)”, una “baja notoria de la nicotina en sangre”, hasta el comienzo de la normalización “del olfato y el gusto”.
Los que puedan dejar de fumar 10 años consecutivos logran disminuir “el riesgo de aparición de cáncer de pulmón entre 30% y 50%, respecto de quienes siguieron fumando”, a los 15 años sin tabaco “el riesgo de enfermedad coronaria es comparable al de una persona que nunca fumó”, mientras que cuando se llega a la cima de los veinte años, “el riesgo aumentado de morir por causas vinculadas al tabaquismo, incluyendo enfermedad pulmonar y cáncer, se equipara a si nunca hubiese fumado” un solo cigarrillo en su vida.