Con esta anécdota, el medio ilustra que Cristina tuvo un "protector" en Néstor. "Hasta que murió, en 2010, Kirchner la protegió. «Haceme un favor, si tenés malas noticias, contame a mí, no a Cristina», decía a ministros y aliados. En una poco común entrevista con Jorge Rial, un periodista del espectáculo, en septiembre, ella contó: «[Néstor] tenía un instinto protector conmigo, yo me enojaba y le decía «No me trates como si fuera una nena»".
"En materia económica, su más marcada debilidad, la Presidenta confía en Juan Carlos Fábrega, titular del Banco Central, y en Axel Kicillof, su joven y dogmático ministro de Economía. Pero el verdadero círculo íntimo de la señora Fernández consiste de dos personas".
"Desde la muerte de su marido y la partida de Alberto Fernández, jefe de Gabinete hasta 2008, su consejero más cercano es Carlos Zannini, el secretario de Legal y Técnica. Zannini tiene un perfil tan bajo que pocos argentinos reconocen su nombre. Sus íntimos lo llaman «El Chino», por su tendencia maoísta en los 70".
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"Aunque Fernández está sin dudas a cargo, las palabras de Néstor aún resuenan. Queda la impresión de alguien que preferiría evitar las malas noticias antes que enfrentarlas. Respecto a los problemas más graves de la Argentina, la Presidenta, ni palabra. En su último discurso ante el Congreso, que duró casi tres horas, evitó mencionar la inflación y la inseguridad, los dos problemas que más preocupan a los argentinos hoy".
"Tampoco es parte del estilo (de Cristina) la palabra «error» no está en su vocabulario". "Muchos especulan que por eso no se deshizo aún de Amado Boudou, su inútil vicepresidente".
El "intento por contener la inflación", los "nuevos y más creíbles datos de la inflación", los recortes en los subsidios de agua y gas, "y una relación más amigable con Jorge Bergoglio, conocido ahora como papa Francisco", son mencionados por el medio como muestras del giro que está haciendo Cristina.
"Este movimiento vacilante hacia la ortodoxia será el sesgo distintivo del último tramo del mandato de Fernández. No está en su naturaleza ejecutar una vuelta en U y no hay nadie en su círculo íntimo que la inste a hacerlo. Hará lo necesario para prevenir que la economía colapse, pero no lo suficiente para agarrar el toro por las astas. Esa tarea recaerá en su sucesor", augura la publicación.
"Querrá tener influencia, aunque sea sólo para evitar que sus enemigos investiguen corrupción y lavado de dinero en su círculo", estima sobre el 2015.