"Hacemos responsable al gobierno nacional por cualquier incidente que ocurra, por eso hemos decidido un paro sin movilización", advirtió.
Por otra parte, aseguró que el paro general de mañana tendrá "una adhesión importantísima, a pesar de los esfuerzos denodados del Gobierno" por evitarlo.
El jefe de la CGT opositora se quejó de las críticas gubernamentales al paro y la solicitada publicada hoy por el Ministerio de Trabajo donde sostiene que "mañana, la mayoría de los argentinos quiere trabajar".
"Como consecuencia de eso habrá mucha más adhesión", aseveró.
"Lo de mañana no es un paro de transporte, pero nos acompañan los compañeros aeronáuticos, los de ferrocarriles, los del puerto, los señaleros, los taxistas, los remiseros... están todos los sectores. Y esto significa que el paro va a tener una adhesión importantísima a pesar de los esfuerzos denodados y las solicitadas carísimas del Gobierno", indicó Moyano.
En tanto, el secretario general de la CGT Azul y Blanca aseguró que el paro convocado para mañana "no es para desestabilizar a nadie", sino que es una medida para "reclamar y atender las exigencias de los trabajadores".
Tras pronosticar que la huelga tendrá una adhesión del "casi 100 por ciento de la población", Barrionuevo también advirtió que tiene "información" respecto a que mañana podrían registrarse incidentes en algunos bares y confiterías "para culpar a los gastrónomicos" y responsabilizó de esos eventuales hechos al Gobierno.
Por su parte, el jefe de la CTA opositora afirmó que mañana "se va a notar en la calle el silencio de la soledad", al vaticinar una alta adhesión al paro general, al tiempo que agregó que "ante la situación crítica que se vive en el país, no dudamos un segundo en dejar de lado cualquier diferencia" entre las dos CGT y la CTA, "en pos de la justicia social".
"Mañana se va a notar en la calle el silencio de la soledad, una demostración de que no estamos de acuerdo con este modelo económico que lleva adelante el Gobierno", planteó Micheli, que además acusó a la presidenta Cristina Fernández de haberse "convertido en vocera de los grupos económicos y los empresarios".