El desarrollo y producción en serie de 40 máquinas del sistema de armas IA 63 Pampa III se concibió como el producto insignia de la compañía. Es un avión evolucionado del Pampa II, monomotor, subsónico, biplaza en tándem, de ala alta, destinado al entrenamiento avanzado de pilotos de combate con capacidad de ataque ligero. El sistema ofrece -según la web oficial- una integración con simulador de vuelo, soporte logístico integrado, armamento y sensores asociados. Su costo en el mercado ronda los US$ 10 millones. Una cifra insignificante si se compara con los US$ 300 millones que ya se gastaron en Fadea desde 2010.
- Helicópetro chino CZ-11: Desde Fadea anunciaron en julio que este año arrancaría la producción en serie tras el acuerdo con la asiática Catic. “Se cayó el acuerdo. Los chinos quieren plata, no son tontos”, sentenció una fuente bien informada.
- Producción de piezas para el KC-390 de Embraer: Las 62 aeropartes de material compuesto y otras tantas de aluminio que la empresa iba a enviar a Brasil están con demoras. Según cuentan, se debe a una decisión de la empresa brasilera.
- Aviones de entrenamiento Grob: El plan de Fadea era empezar a utilizar las 10 aeronaves que adquirió a la firma alemana pero nada de eso ocurrió. Sólo cuatro aviones llegaron (los otros no se pagaron aún) y en los primeros vuelos de prueba hubo accidentes que hicieron reformular el proyecto.
Mientras tanto, la devaluación trajo incertidumbre en los pagos que la compañía tiene que realizar a proveedores extranjeros; gastos contraídas durante la gestión del expresidente de la firma estatal, Raúl Argañaraz, quien fue remplazado el año pasado por Martín Savoca.
Según detallan, el joven Savoca inició una exhaustiva auditoría por fondos desviados durante la anterior gestión. Se desconoce el monto total, pero los rumores dentro de la empresa hablan de unos $300 millones, cifra que días atrás también publico el diario 'Perfil'.
Un excolaborador de Argañaráz negó que se trate de deudas. “Son obligaciones contingentes”, dijo escueto.
Según publicó el diario 'Perfil', una auditoría interna realizada a pedido del Ministerio de Defensa a cargo de Agustín Rossi habría detectado un presunto desvío de fondos de poco más de $ 300 millones.
A fines del año pasado, APTA (Asociación del Personal Técnico Aeronáutico) el gremio que nuclea a los trabajadores de Fadea, denunció que en esa planta no se fabricó ni un solo avión de los 40 Pampas tal como lo anunciaba la presidente de la Nación, Cristina Fernandez.
En diálogo con 'Cadena 3', Estanislado Forbes, delegado gremial expresaba entonces que "el 20 de diciembre nos damos con la noticias de que luego de una auditoría interna de Fabricaciones Militares, que determinó que no está claro el destino de 300 millones, había un nuevo directorio en Fadea".
El gremialista no ahorró críticas y señaló que Argañaraz "se encargó de perseguir, maltratar, discriminar y no cumplir con lo anunciado por la Presidenta de los 40 Pampas".
Además, agregó que "Fadea era una fábrica militante de La Cámpora". "Apta fue el único gremio que dio la cara y denunció y seguirá denunciando", señaló Forbes.
El gremialista comentó que no hubo avances en la producción "Desde 2009, cuando se estatiza, lo único que hicieron fue pintarla y acomodarla, pero no se fabricó ni un solo Pampa". Y agregó: "tendríamos que hacer un Pampa por mes y así llegar a los 40 prometidos por la Presidenta".