Farzad comenzó a enumerar las sombras de la situación financiera del país. El costo de endeudamiento de la Argentina está cerca de un máximo de dos años, y los Credit Default Swaps (CDS) a cinco años –un seguro que pagan los inversores por títulos locales para cubrirse ante un eventual incumplimiento- sugieren un 85% de probabilidades de que la Argentina entre en default.
También apunta a la caída de reservas internacionales, desde los US$53.000 millones hace tres años a los US$28.000 millones actuales. "Algo está a punto de ceder", sentenció. El artículo se hace eco de las acusaciones de la presidente Cristina Fernández a los banqueros, supermercadistas y a los medios de comunicación durante el último discurso de esta semana en cadena nacional, y aseguró que la Argentina tiene una "inflación galopante".
"Las empresas fueron apropiadas. Los inversores extranjeros huyeron. Argentina, que solía ser un envidiado mercado emergente, fue degradado a una `economía de frontera´ junto a Filipinas y Ghana. Y la comunicación del gobierno ha disminuido hasta un goteo", describió Farzad.
Para Kathy Lien, directora en BK Asset Management en Manhattan y una de las entrevistadas en el artículo, si la Argentina defaultea en este ambiente "podría tener repercusiones globales. El mundo es muy distinto al de 2001, no creo que otras economías puedan evitar el daño". La especialista se refirió especialmente a América Latina y Turquía, donde también hay una escasez de reservas internacionales.
El periodista destacó que la Argentina tuvo un fuerte impulso por el alza de precios de los commodities, y tanto Néstor Kirchner como Cristina "han duplicado el gasto público desde el 15% del producto desde 2003". "Esa generosidad se evidenció en los subsidios a tarifas de transporte y electricidad, como así también en pagos en efectivo a la clase baja".
También se establece una comparación del país con el resto del mundo a la hora de buscar préstamos: "La Argentina está en la lista negra de fácil acceso a los mercados de capital de deuda internacional. El Fondo Monetario Internacional (FMI) es el prestamista de última instancia, pero le pide al país recortes de subsidios para darle unos u$s10.000 millones". Esa suma, según BCP Securities, es necesaria para funcionar si surge algún incumplimiento de pago.
Recordemos que ayer el Congreso de USA comparó a la Argentina con Corea del Norte durante la evaluación de Noah Mamet, candidato de Barack Obama para dirigir la representación diplomática en la Argentina.
Urgente24 ya informó que los temores por las turbulencias que atravesaron en los últimos días las economías de ciertos países emergentes, incluida la Argentina, provocaron la alerta por un efecto contagio ante el cual ya comienzan a tomar medidas. Así es como el G20 inicia su presión para que el país se dirija otra vez al FMI. En tanto, desde Europa ya acusan a las "economías de mercado emergentes" de afectar negativamente las condiciones económicas locales, y advirtieron sobre el efecto contagio (ver notas relacionadas).