Antes de marcharse de la Secretaría de Comercio Interior, Guillermo Moreno llamó por teléfono a cada empresario informándole que había firmado las DJAI demoradas.
Luego, tal como se sabe, no hubo transición entre Moreno y su sucesor, el ex tenista y ex DJ Augusto Costa, amigo del ministro Axel Kicillof. Si bien participan de la misma Administración Cristina, Moreno no permitió ni ceder información a Costa ni facilitarle por anticipado la documentación imprescindible, en parte porque Moreno quedó muy desencantado o por el relevo o por la forma del relevo o por cómo involuciona su situación judicial sin que los operadores judiciales K hayan intercedido por él.
Entre la promesa de Moreno a los empresarios de regularizar la firma de las DJAI y la concreción de la autorización correspondiente, hay un trecho importante. Y lo que dicen los industriales es que se están acumulando peligrosamente las DJAI, lo que complica el flujo de importaciones.
En el Congreso de la UIA se afirma que si no se agiliza el mecanismo, la situación puede derivar o en un anticipo de vacaciones y licencias en varias plantas industriales, o en la suspensión de personal. (¿?) Ellos insisten en que la acumulación de DJAI es peor que la suspensión del giro de utilidades, otra medida muy resistida por todos los empresarios.
Una mayor flexibilidad con la administración de las DJAI fue la especulación más importante que provocó entre los industriales la salida de Guillermo Moreno.
Sin embargo, apenas comenzó su desembarco en la repartición pública, Costa (formalmente, Moreno se marchó hace 24 horas), dispuso una revisión de todo lo que Moreno había firmado antes de marcharse. Hasta que no concluya esa suerte de auditoría de la gestión Moreno, Costa no anunciará cómo seguirá ese proceso tan farragoso pero indispensable.
De todos modos, a no hacerse ilusiones: tanto Costa como el titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos, Ricardo Echegaray, han negado que sea inminente una simplificación del trámite de las DJAI, tal como sí solicitaron hace tiempo los industriales.
Y quienes han conversado con Costa dicen que él descartó un anuncio próximo de reinstalación de las Licencias No Automáticas (LNA).
Hay una realidad: el stock de moneda extranjera escasea en las reservas del Banco Central. Y eso condiciona todo el cepo cambiario vigente. Luego hay una realidad peor: tal como el economista José Luis Espert le explicó a Joaquín Morales Solá, en el canal TN, "mejorar las expectativas requiere, en el corto plazo, gastar más dólares. Habrá que gastar más dólares antes de que ingresen más dólares y hay que ver si eso le interesa o apetece a la Administración. Para salir del default hay que pagar una parte en efectivo tanto a Repsol como a los bonistas 'hold out' como al Club de París. Y hay que agilizar las importaciones, levantando el cepo cambiario".
El tema, evidentemente, provoca mucho debate en la Administración Cristina.