La necesidad es obvia, ya se terminó La Legión, no hubo recambio de jugadores en alto nivel y nadie garantiza hoy la venta de entradas que puede generar el tandilense.
También ese mismo martes 19/10 en el diario La Nación se había revelado que el primer paso lo dio el capitán argentino, Martín Jaite que tras enterarse de que la Argentina será local frente a Italia, y que para entonces ya no se podrá contar con el Parque Roca, le pidió a la Asociación Argentina de Tenis (AAT) la búsqueda de una sede que pudiera ofrecer dos alternativas: una cancha rápida techada, similar a las superficies que el argentino Del Potro, utilizará en la gira indoor europea de febrero, o un escenario sobre polvo de ladrillo, en caso de que surja una negativa, para sostener el juego del resto del plantel. “Fue una de las razones por las que se eligió Mar del Plata como posible sede, ya que primero nos ofreció el Polideportivo -el mismo de la final contra España en 2008-, y ante nuestro requerimiento sugirieron construir una cancha de polvo de ladrillo en el Patinódromo. Lo fuimos a ver y lo consideramos factible, pero vamos a esperar la decisión del jugador”, explicó Héctor Romani, vicepresidente ejecutivo de la AAT, en declaraciones vertidas por ese matutino.
El miércoles 20/11, Argentina deberá confirmar a la Federación Internacional de Tenis qué superficie utilizará para recibir a Italia por la Copa Davis pero depende de Juan Martín Del Potro si integra el equipo argentino.