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Que Capitanich lo recuerde: El pasado menemista del impoluto Kicillof

El viceministro de economía, Axel Kicillof, ha hecho de la década de los ’90 el eje de su discurso en defensa de las más insólitas medidas económicas del gobierno de Cristina Fernández. También apela a esos años para denostar a los críticos del ‘modelo’. Por eso es interesante recordar qué hacía y que decía Kicillof durante los años del menemismo donde no solo hacía silencio frente a convertibilidad que ahora descalifica, sino que terminó siendo funcionario del gobierno de Carlos Menem bajo el ala del ahora gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, por entonces subsecretario de la Secretaría de Desarrollo Social.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- Axel Kicillof ha venido a ocupar en el espectro cristinista, el pedestal de consultor económico que antes ocupaba Amado Boudou. Desde su cargo de viceministro de la cartera económica detenta más poder que su jefe, Hernán Lorenzino. Kicillof se ocupa de los planes PROCREAR, de la cuestión energética, del blanqueo de capitales (cuya prórroga defendió enfáticamente) y más. Tiene además dos cualidades muy importantes que Cristina Fernández valora mucho; juventud y sumisión. Quizás por esa juventud (apenas supera los 40 años) su desempeño durante los ’90 parece irrelevante, pero él siempre compara esos años con la supuesta buenaventura actual: “Quieren volver a los ‘90, a la bicicleta financiera", se quejó en mayo pasado cuando se anunciaron los bonos BAADE y CEDIN para el blanqueo de capitales fallido y ahora prorrogado.

"El verdadero cepo cambiario" existió durante la convertibilidad, fue otra frase.

"La década del 90 fue la de mayor fuga de capitales", disparó en el Senado cuando se discutió el Presupuesto al tiempo que indicó que " cuando detonó esa bomba se acabaron los pesos y las economías provinciales se vieron obligadas a pagar sus cuentas".

En el libro El Creyente: Quien Es Axel Kicillof, de Ezequiel Burgo, hay otro Kicillof. Uno más silencioso, menos preocupado por las cuestiones de la convertibilidad y sus efectos. Al punto que no renegaba de integrar el gobierno menemista.

Así narra la historia Burgo en su libro, que es bueno recordar ahora ya que las elecciones del domingo 27/10 dejaron como uno de los ‘ganadores’ del kirchnerismo a Jorge Capitanich, un viejo conocido de Kicillof que ahora aspirará a mayores desafíos en 2015, donde la carrera por la presidencia ya se largó.

Cuenta Burgo: En la segunda mitad de los noventa Axel pegó el salto a la política. A través de un docente conoció a un subsecretario de la Secretaría de Desarrollo Social del menemismo. Así, Kicillof se transformó en asesor del hoy gobernador de Chaco Jorge Milton Capitanich.

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Pero la historia tiene otros sucesos anteriores:

En 1992, la convertibilidad era un éxito y el producto interno bruto crecía al 8%. La apertura de la economía era un hecho y las privatizaciones también. Pero ni TNT (la agrupación universitaria Tontos pero no Tanto) ni Kicillof criticaban a Cavallo o “la política de los noventa”  porque TNT simplemente no opinaba sobre la coyuntura económica. La agrupación estaba por denunciar los negocios de Franja Morada en el CECE y en el proceso de inscripción a través de la canalización del grueso de los reclamos.

Kicillof se encargó rápidamente el timón para que TNT no derivara a ningún puerto partidario. No estaba dispuesto a ceder ante reclamos sobre definiciones políticas. “El estatuto de TNT era de acero. La agrupación no podía opinar de política nacional para no entrar en el sistema. Y Axel quería estar fuera del sistema”, dice un ex integrante que participó de la redacción de aquel documento.

“… también es verdad que en sus filas había estudiantes de derecha, de izquierda, nacionalistas, liberales, egresados de colegios públicos y hasta de privados de zona norte. En TNT había margen para que Kicillof fuera asesor del subsecretario de la Secretaria de Desarrollo Social, Jorge Milton Capitanich.” Una frase “Los políticos tienen a la Política secuestrada y amordazada”. Contra la “votocracia”.

“La apuesta de TNT por mantenerse fuera de la lucha partidaria no fue gratis. “mientras Ustedes hacen fiestas, nosotros salimos a la calle a defender la educación publica o a criticar la convertibilidad”, le dijo una vez un dirigente de Franja a Kicillof. TNT nunca definió si estaba a  favor de la intervención del Estado en la economía. Si la integración de la Argentina al mundo que había hecho Menem era positiva o no. Ninguna de estas definiciones estaba en su agenda y había un motivo para que fuera así. La agrupación evitó fijar posiciones políticas por que era redituable para un movimiento de base tan heterogéneo. TNT necesitaba ampliar su universo de votantes, no delimitarlo.”

Los militantes de TNT tenían, tal vez, un solo rasgo en común: entre sus filas no había menemistas. Ninguno de ellos se identificaba ni con el estilo del gobierno ni con ideas como la de re-reelección.

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Entre los estudiantes de Economía que militaban en la UBA y no coincidían con Axel estaba Matías Kulfas, hoy gerente general del Banco Central y el hombre que Marcó del Pont designó para remplazar a Begnino Vélez tras el escándalo Boudou-Ciccone. Kulfas y otros economistas cercanos a la presidenta del Central recelan del relato que Kicillof hace sobre su militancia política. “Mientras nosotros denunciábamos la convertibilidad, Axel luchaba contra Franja”, comentan.

Así, Kicillof se transformó en asesor de Jorge Milton Capitanich, funcionario de la década denostada desde la década ganada.

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