Los posibles adversarios previstos por Ibope para primera vuelta son Eduardo Campos, Aécio Neves y, en otros escenario imaginados, la ex senadora y ex ministra Marina Silva, y el ex gobernador de Sao Paulo y ex rival de Rousseff en 2010, José Serra.
Rousseff lograría 41 por ciento de los sufragios con el Partido de los Trabajadores (PT); Neves, actual senador y candidato por el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), 14%, mientras que el actual gobernador de Pernambuco, Eduardo Campos, del Partido Socialista Brasileño (PSB), obtendría apenas el 10%.
El 22% de los votos serían nulos o blancos, y 13% fue de indecisos.
En otro escenario, Rousseff también se impondría con 39% de los votos en los comicios si su rival fuera Marina Silva (del PSB), quien obtendría 21%.
En una opción más, la presidenta brasileña ganaría a su antiguo rival en las elecciones de 2010, José Serra, con quien también disputó entonces una segunda vuelta. Según Ibope, Rousseff obtendría 40 por ciento de los votos y el ex gobernador de Sao Paulo y ex alcalde de la capital homónima de ese estado, sólo conseguiría 18 por ciento.
Pero en todos los casos, Rousseff no conseguiría más de 50 por ciento de votos para ganar la reelección en primera vuelta, aunque también se impondría en segundo turno.
En una eventual segunda vuelta, la presidenta sería reelecta también ante cualquier rival: Campos, Neves, Silva o Sierra, con de 47 a 42 por ciento de los sufragios.
A Neves, Rousseff ganaría 47 por ciento de votos contra 19; a Campos, 45 sobre 18; a Serra, 44 sobre 23; y a Silva, quien sería su oponente con más posibilidades, también la derrotaría en segunda vuelta por 42 por ciento contra 29, según el sondeo de Ibope.
En una encuesta previa realizada por Datafolha a finales de septiembre, Rousseff tenía una intención de voto del 38 por ciento.
El sondeo del Ibope se levantó del jueves 17 de octubre al miércoles 23, entre 2.002 electores de 143 municipios brasileños. Tiene margen de error de dos puntos.