"Asimismo, estos incumplimientos se producen con distinta frecuencia, algunos parámetros sobrepasan el estándar muy frecuentemente en los 25 muestreos analizados (amoníaco, fósforo, hierro y sustancias fenólicas) y otros en contadas ocasiones", explica el informe.
"Del análisis de los datos se puede inferir que hay una gran carga de nutrientes en este río, principalmente fósforo. El estándar para amoníaco puede ser muy restrictivo y, por consiguiente, excederse de este valor máximo puede no ser preocupante. En el río hay bastante hierro, que tampoco es preocupante. En el río Uruguay también hay altos contenidos de hierro". Otro parámetro que supera al límite en 24 de los 25 análisis es "sustancias fenólicas", especifica el estudio.
Pese a que Timerman hizo el miércoles de noche un claro emplazamiento a Uruguay, pidiéndole que anule en un plazo máximo de dos días el permiso a UPM para aumentar su producción en 100.000 toneladas de pasta celulosa, la única respuesta que obtuvo del gobierno fue una frase irónica del presidente José Mujica, "¿Ultimátum? El único que da un ultimátum es Dios". Una alta fuente oficial dijo a El País que "solamente un cataclismo" llevaría a una marcha atrás "de lo que fue una decisión tomada de manera muy meditada".
La cancillería argentina pareció dar marcha atrás cuando, mediante un mensaje de Twitter, señaló que "la Cancillería desmiente que el canciller Timerman u otro funcionario hayan realizado algún tipo de `ultimátum` al Uruguay". Agregó en el mensaje que "es una provocación inventada por medios afines a UPM (ex Botnia)". Timerman había dicho el miércoles que esperaría 2 días antes de formalmente dar comienzo al proceso de llevar a Uruguay nuevamente ante la Corte Internacional de La Haya.
Los integrantes del gobierno uruguayo se atuvieron a las expresas directivas de Mujica y se llamaron a silencio. La delegación uruguaya en la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) mantendrá una reunión que será de rutina.
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Hay confianza en el gobierno de que Uruguay saldría airoso de una instancia en La Haya y se considera que la decisión de Mujica de acceder en forma solamente parcial al pedido de aumento de producción de UPM y exigirle a cambio más medidas de protección medioambiental refuerzan la posición uruguaya.
Otro dato que se maneja en el gobierno es que ningún gobernador provincial argentino salió públicamente a apoyar al de Entre Ríos, Sergio Urribarri.
Desde Uruguay llovieron críticas a Argentina y apoyos a la decisión de Mujica. El precandidato presidencial blanco Jorge Larrañaga, dijo en un acto en el Cordón que "Timerman miente de forma malintencionada". "Esta situación debería incentivar al gobierno a difundir los informes ambientales de sus técnicos", sostuvo. "Eso es defender la soberanía", afirmó Larrañaga.
En Uruguay, el Congreso Nacional de Intendentes, unánimemente, decidió apoyar la postura del gobierno de José Mujica. El intendente de Soriano, Guillermo Besozzi, fue más allá y dijo a El País que "me parece que nuestro hermano mayor nos quiere tener demasiado debajo de la pata y esto es como con los gurises chicos, llega un punto en que no va más". "Pienso que nuestros hermanos mayores (Argentina y Brasil) en lugar de tirarnos un salvavidas para salvarnos, nos tiran un ancla", reflexionó.
El expresidente uruguayo Julio María Sanguinetti consideró que el gobierno se ha mostrado pasivo frente a Argentina y debería difundir a la brevedad los informes ambientales de que dispone sobre UPM, en una columna que se difunde hoy en la publicación digital colorada Correo de los Viernes. "La falta de respeto no es admisible. La grosera tergiversación de los hechos, tampoco. Por eso nos parece un error que el gobierno haya retaceado el aumento de producción solicitado (por UPM) y le haya impuesto nuevas medidas ambientales que solo han servido para que el Canciller argentino diga que son la prueba de que hacemos ahora lo que debimos hacer antes. Las concesiones deben ser recíprocas y si no hay reciprocidad, no se deben otorgar graciosamente. Es la regla de oro de cualquier negociación", sostuvo el exmandatario.
"La estrategia de la condescendencia se derrumbó. La presunta afinidad política no ha ayudado en nada. Sin arrebatos pero con firmeza hay que sostener nuestra posición, asentada ahora en datos científicos que muestran que en todos estos años no se han violado los parámetros ambientales. Que son, por otra parte, mucho más negativos en la desembocadura del río Gualeguaychú", agregó Sanguinetti.
"Personalmente, hemos defendido el interés nacional en todos los medios argentinos que nos dieron esa oportunidad. (...) Hay que hacer resplandecer la verdad, para que la opinión argentina entienda que la gente de Gualeguaychú está manipulada por la desinformación y que nuestro país posee una actitud responsable ante el ambiente, con servicios serios y conductas apropiadas", dijo el ex mandatario en 2 períodos presidenciales.