Pero eso no calmó la bronca entre los camaristas, según informa este viernes 26/04 el diario El Cronista, los magistrados que integran la Junta de Presidentes de Cámaras Nacionales y Federales estaban ayer (25/04) “que ardían de indignación, cruzándose mails y recibiendo llamados de un enviado del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, tratando de calmar los ánimos de quienes se sentían y, habrían sido de hecho, traicionados. Por la tarde, el mismo Lorenzetti llamó personalmente a casi todos y logró adhesiones formales incluso de algunos de los que para adentro de la Justicia se mostraron más indignados”.
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Según el matutino, 24 de los 26 presidentes de cámaras que integran la Junta firmaron el 15 de abril la nota que presentaron a Lorenzetti con sus preocupaciones sobre las modificaciones en el funcionamiento del Consejo de la Magistratura que ponen en peligro la independencia del Poder Judicial.
Se trata de unos cuatro párrafos duros contra la reforma judicial que fueron eliminados de la versión enviada al Congreso y que solo firma Hornos.
El cercenamiento de esos fragmentos, creen los camaristas, se habría dado luego de varias negociaciones, la primera entre Cristina y Lorenzetti y la segunda entre Lorenzetti y Hornos, que finalmente terminan en la entrega de la carta censurada al secretario de Justicia, Julián Alvarez.
Lorenzetti suspendió una reunión de camaristas que había convocado para este 26/04 a las 16.30, y que sus voceros desmienten. Y viaja el fin de se mana: recibirá un homenaje por su compromiso con el medio ambiente en Foz do Iguazú.
También, según La Nación, la Cámara de Casación, se reunió ayer (25/04) a puertas cerradas y debatió sobre la actuación de Hornos.
"El problema no es lo que dijo, sino que no tenía representación para hacerlo", afirmó uno de los magistrados.
En la reunión que reconstruye La Nación, Hornos les dijo a los camaristas que había actuado en conjunto con la Corte, que el alto tribunal no quería que nada se filtrara y que todo fue de urgencia. "La idea era informarlo con el presidente de la Corte cuando fuera el momento oportuno", sostuvieron en el entorno de Hornos, donde insistieron en que él siempre tuvo el aval de la Corte Suprema.
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Uno de los más críticos fue el camarista Juan Carlos Gemignani.
Antes, la Sala II (integrada por Ángela Ledesma, Alejandro Slokar y Pedro David) le había solicitado a Hornos copia de las dos notas. Ayer, él los convocó a la reunión. En ese encuentro algunos se quejaron, otros lo apoyaron y varios callaron, pero todos acordaron que, con los "hechos consumados", era mejor no hacer declaraciones públicas.
La sensación que quedó era finalmente la denunciada por Carrió y que la versión acotada de la carta consensuada por Hornos con Lorenzetti, le sirvió a la Corte para que el kirchnerismo no le quitara el manejo del personal, la superintendencia y los fondos judiciales.