Mientras que en 2003 por cada estudiante que ingresaba a una universidad privada, ingresaban 4,7 a una estatal; en 2010 esta proporción se reduce a 3,1.
Algo similar está ocurriendo con la graduación, ya que en 2003 se graduaban 3,2 profesionales universitarios en universidades estatales por cada graduado de universidades privadas; mientras que en 2010 esta proporción se reduce a 2,5.
En el 2010 (últimas cifras anuales argentinas completas disponibles), se graduaron entre economistas + contadores + administración de empresas + abogados, 34.071 profesionales. En ese mismo ejercicio se graduaron apenas 15 ingenieros hidráulicos, 24 ingenieros petroleros, 13 ingenieros nucleares y 8 ingenieros ambientales.
El panorama es similar en las carreras de posgrado.
El 34,3% de la graduación total en el año 2010 correspondió a 2 carreras: Economía y Administración (20,2% del total) y Derecho (14,1% del total). Importante: existen diferencias según el tipo de universidad:
> en las privadas, Economía y Administración de Empresas + Derecho aportan el 40% de la graduación total; y
> en las estatales esta proporción es del 32%.
Acerca de la aplicación del millonario presupuesto educativo estatal, hay una situación muy irregular, e inconveniente para el esfuerzo que hacen los contribuyentes en subsidiar a los universitarios públicos.
Entre 2003 y 2010 la graduación en el total de las carreras se incrementó 27%, pero se destaca el avance en la graduación en Ciencias Sociales que trepa a un 35%, es decir por encima del promedio, mientras que las disciplinas agrupadas como Ciencias Básicas y Aplicadas incrementan su graduación en igual lapso en 23,6%, es decir por debajo del promedio general de graduación.
Los universitarios públicos, sin duda deberían asumir con mayor responsabilidad la necesidad de concederle una satisfacción a quienes financian sus estudios.
En cuanto a las universidades privadas, muchas de ellas deberían replantear su oferta educacional porque, evidentemente, resultan una estafa a sus estudiantes en términos de posibilidades laborales efectivas y no cumplen un rol compatible con el desarrollo estratégico argentino.
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El CEA advierte:
"Es interesante comparar los niveles de graduación en algunas áreas estratégicas para el desarrollo futuro de nuestro país; en 2010 se graduaron en las universidades estatales apenas 15 ingenieros hidráulicos, 24 ingenieros en petróleo, 13 ingenieros nucleares, 8 ingenieros ambientales y 35 ingenieros forestales. En momentos que avanza el cambio climático se gradúan apenas 8 meteorólogos (todos en universidades estatales).
Volvamos a mencionar que entre economistas, abogados y administradores ese mismo año los graduados en universidades eran 34.071. Con este escaso nivel de graduación en carreras que hacen al futuro energético del país, no será fácil en el futuro fortalecer y diversificar nuestra matriz de producción de energía. (...)
Nuevamente el área con mayor cantidad de egresados en posgrado son las Ciencias Sociales, con un 34% del total. También aquí aparece una gran diferencia por tipo de gestión, ya que en las universidades estatales esta proporción se reduce al 22% y en las privadas trepa al 62% del total.
Las Ciencias Aplicadas y Básicas exhiben nuevamente un bajo nivel de participación en la graduación de posgrado: en las estales 27%, en las privadas un 8% y en el total de la graduación apenas 22%. (...)."
La participación de los graduados en ciencias y tecnología en el total de graduados universitarios argentinos, según la estimación de Unesco (organismo de Naciones Unidas), se ubica no solamente muy por debajo de los países asiáticos, sino también por debajo de países latinoamericanos como México, Colombia y Chile.
Destaca la presencia mayoritaria de egresados en las carreras de Ciencias Sociales tanto en las universidades estatales como en las privadas; el 45% de los graduados en 2010 corresponde a estas disciplinas.
Esta presencia es claramente mayoritaria en las universidades privadas con casi 53 graduados cada 100, mientras que en las estatales es algo menor (42).
La menor graduación corresponde a las carreras agrupadas como pertenecientes a Ciencias Básicas con apenas alrededor del 3,0% del total de la graduación; se destaca aquí otra diferencia según el tipo de universidad, porque esta magnitud es del orden del 3% en las universidades estatales y apenas del 1% en las privadas.
Un caso específico: USA
La graduación universitaria en ciencias y tecnología en USA alcanza a apenas un 16% del total, apenas por arriba del magro 14% argentino.
Sin embargo, en USA hay tanta preocupación por el problema que la Academia Nacional de Ciencias preparó un informe titulado “Superando la tormenta que se avecina”, que expresa: "(...) Habiendo analizado las tendencias en los Estados Unidos y en el exterior, este comité está sumamente preocupado por el debilitamiento observado en los componentes científicos y técnicos de nuestro liderazgo económico al tiempo que muchas otras naciones están aumentando su poderío (...) Estamos preocupados por el futuro de los Estados Unidos.”
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El documento formula recomendaciones:
> contratar anualmente 10.000 profesores de matemática y ciencias para enseñar en instituciones públicas, graduados gracias al otorgamiento de becas;
> actualizar los conocimientos en el área de matemática y ciencias de 250.000 profesores;
> incentivos para estudiantes entre 12 y 18 años para que tomen cursos avanzados de matemática y ciencias ofreciendo becas basadas en el resultado en sus exámenes, y creando más colegios especializados en matemática y ciencias;
> ofrecer anualmente becas de investigación por US$ 500.000 cada una, a pagar en un plazo de 5 años, a los 200 jóvenes investigadores más destacados en ciencias;
> otorgar extensiones de visa automáticas a estudiantes extranjeros de los doctorados en ciencias, ingeniería o matemática, a fin de que puedan buscar empleo en el país.
¿Qué está ocurriendo ahora en Brasil?
Brasil está implementando el programa “Ciencia sin Frontera”, definiendo las siguientes áreas prioritarias para su programa masivo de becas:
> Biotecnología,
> Ciencia Oceánica, e
> Ingeniería de Hidrocarburos.
Esta elección de áreas no es arbitraria, ya que apunta a sectores productivos de gran potencial en Brasil.
"No es fácil para un país en desarrollo progresar económicamente sin prestar atención al nivel educativo de su población", advierte Guadagni.
"Si una nación emergente quiere superar la etapa primaria productiva, caracterizada por bajos salarios y la simple exportación de materias primas minerales o agrícolas con escaso nivel de valor agregado por la industrialización, tiene que mejorar el nivel de conocimientos de su fuerza laboral, es decir, tiene que invertir en acumular capital humano", agregó.
Brasil se fijó como meta para 2015, tener 100.000 graduados universitarios estudiando en las mejores universidades del mundo.
El costo de este programa de posgrado es de US$ 1.700 millones, de los cuales el 25% será aportada por empresas y el resto por el Gobierno.
Este programa ya está en ejecución: las universidades estadounidenses recibirán 20.000 estudiantes, las del Reino Unido, Alemania, Francia e Italia recibirán entre 6.000 y 10.000 cada una.