Luego, seguramente habrá otros beneficios.
Ya han comenzado los pasos: hace un mes se conoció que se integraría en la red de oficinas de Santander a 350 sucursales de Banesto. Cerca del 20% del total de puntos de venta de la filial, que llevaba ya 2 años de ajustes.
En concreto, había cerrado cerca de 300 oficinas, y otras 50 antes de acabar 2012.
El traspaso incluía a todo el personal de esas 350 sucursales -1.200 personas de Banesto, que tiene una plantilla próximas a los 8.000 trabajadores-.
Emilio Botín debe resolver la pobre cuenta de resultados de Banesto, que en los últimos trimestres ha tenido que recurrir a operaciones internas de venta de filiales para evitar entrar en pérdidas.
Al ser un banco cuyas operaciones son 100% en España, la crisis le ha afectado de lleno, mientras que Santander gana dinero fuera de España.
El margen bruto obtenido por Santander en el los primeros 9 meses de 2012 fue de 1.576,8 millones de euros, -8,5% respecto al año anterior. Por su parte, el margen neto de explotación se situó en los 849,4 millones de euros, -14,4% que en el mismo periodo de 2011.
Los 110 años de historia de Banesto acaban a manos de Emilio Botín. El Consejo de Administración de Banco Santander aprobó la propuesta de fusión por absorción de su filial y de Banif, su división de banca privada, cerrando 700 oficinas de las 4.664 sucursales que sumarán las 3 marcas unidas. El grupo no ha precisado en cuanto se reducirá la plantilla laboral con esta operación.
"La disminución del número de empleados se producirá de manera progresiva y sin medidas traumáticas, mediante la recolocación en otras unidades del Grupo Santander, tanto en España como en el extranjero, la rotación anual de plantillas y bajas incentivadas", explicó el grupo financiero en un comunicado.
La absorción supondrá la desaparición de la marca Banesto, contrariamente a lo que comunicó Javier San Félix, consejero delegado (CEO) de la filial, a los sindicatos en una reunión que mantuvieron hace dos semanas. Ese encuentro se produjo ante la constante y creciente rumorología interna sobre las dudas acerca del futuro de la filial del Santander.
En ese encuentro, San Félix aseguró que se mantendría la marca Banesto, que la filial sería la protagonista de las compras (Catalunya Caixa, en primer lugar) que realizase el grupo en la reestructuración financiera y que se traspasarían a la matriz alrededor de 50 oficinas.
Botín decidió verle el lado positivo al asunto: “Es una gran operación para todos. Para los accionistas de Santander y de Banesto, que reciben una
prima del 25% y acciones que tienen el dividendo más atractivo del mercado; para los clientes, que tendrán acceso a las más de 14.000 oficinas del banco en todo el mundo, y para los empleados, que podrán desarrollar una carrera profesional internacional. Santander es el banco más sólido y potente de la banca española”.
Según explica el grupo financiero, Santander reforzará las redes especializadas en banca de empresas, aprovechando el liderazgo de Banesto en pymes, y banca privada, negocio en el que Banif es la entidad de referencia en España.